Para Sofía Macías, autora de Pequeño Cerdo Capitalista, comprar una casa no siempre es la mejor decisión inmediata; en algunos casos, rentar mientras se ahorra e invierte puede ser una estrategia financiera más conveniente. En su nuevo libro Finanzas para la vida adulta, Macías plantea una estrategia para enfrentar uno de los mayores retos actuales: reunir el dinero necesario para adquirir una vivienda.
El reto 'mi primer metro cuadrado'
A través del reto “mi primer metro cuadrado”, Macías propone una ruta de ahorro que permita alcanzar, en un periodo de seis meses a un año, el primer monto destinado a la compra de una casa. “El reto de mi primer metro cuadrado es no te obsesiones con el enganche completo, simplemente piensa en ahorrar para tu primer metro cuadrado. Y si tú ahorras para tu primer metro cuadrado, entonces va a ser mucho más sencillo que puedas avanzar en el ahorro que necesitas después para un enganche”, señala la autora.
Precios del metro cuadrado en CDMX
El desafío no es menor. A nivel nacional, el precio promedio de una vivienda fue de 2,024,337 pesos durante el primer trimestre del año, de acuerdo con datos de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF). En la Ciudad de México, el portal inmobiliario Mudafy señala que este año el precio del metro cuadrado más económico se encuentra en la alcaldía Milpa Alta, con un valor de 18,345 pesos; uno de los costos intermedios está en Magdalena Contreras con 38,995 pesos, mientras que el más caro está en Miguel Hidalgo, donde alcanza los 62,478 pesos.
En caso de querer iniciar el reto de “mi primer metro cuadrado” en un plazo de seis meses, contemplando que la persona tenga un salario promedio ante el IMSS de 20,139 pesos, deberá destinar:
- Milpa Alta: 3,057.50 pesos mensuales, un 15.18% de sus ingresos mensuales.
- Magdalena Contreras: 6,500 pesos mensuales, el 32.28% de los ingresos mensuales.
- Miguel Hidalgo: 10,413 pesos mensuales, el 51.71% de los ingresos mensuales.
Condiciones de habitabilidad y financiamiento
Sin embargo, adquirir una vivienda no solo implica conocer el precio del metro cuadrado. El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) establece que las condiciones mínimas de habitabilidad requieren superficies de entre 54 y 63 metros cuadrados, dependiendo del número de personas que vivirán en el inmueble.
Además, los precios de la vivienda suelen aumentar año con año, por lo que Macías señala que alcanzar esta meta requiere disciplina financiera y un esquema constante de ahorro e inversión. Recomienda utilizar instrumentos como Cetes, fondos de inversión, cuentas con rendimientos o inversiones en bolsa para que el dinero ahorrado crezca por encima de la inflación y acerque al comprador a la adquisición de una propiedad.
Fibras como inversión en inmuebles
Para quienes aún ven lejana la posibilidad de adquirir una vivienda, Sofía Macías plantea que existen otras formas de invertir vinculadas al sector inmobiliario. Una de ellas son las Fibras, instrumentos que permiten participar en el mercado de bienes raíces sin necesidad de comprar un inmueble completo. Con este tipo de inversiones, el dinero ahorrado puede generar rendimientos y crecer por encima de la inflación mientras se reúne el capital para comprar una propiedad.
Los Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces, o mejor conocidos como Fibras, reúnen recursos de distintos inversionistas para adquirir, desarrollar y administrar propiedades como oficinas, centros comerciales, parques industriales, hoteles o edificios de vivienda. De acuerdo al Grupo Bursátil Mexicano (GBM), se pueden adquirir Certificados Bursátiles Fiduciarios Inmobiliarios (CBFIs) de Fibras a partir de los 11 pesos.
¿Comprar casa aún no es posible? Rentar puede ser una estrategia
Aunque el reto del primer metro cuadrado busca acercar a las personas a la compra de una vivienda, Sofía Macías reconoce que adquirir un inmueble no siempre será la mejor decisión en el corto plazo. "Yo no estoy en el espectro de ‘si no compro estás una casa, estás tirando dinero a la basura con la renta’, en algunos casos hay personas que podrían no estarlo tirando, que podrían estar invirtiendo y entonces eso es una jugada inteligente", explica la especialista.
La clave, dice, es que el costo de la renta permita mantener un margen suficiente para ahorrar e invertir de manera constante. La autora recomienda analizar el costo entre comprar o rentar, considerando factores como la estabilidad laboral, los planes familiares y la capacidad de enfrentar gastos inesperados.
Salud, fondo de emergencia y las finanzas en conjunto
En su nueva edición de Pequeño Cerdo Capitalista, Finanzas para la Vida Adulta, Macías va más allá de las soluciones para adquirir una vivienda, le presenta a sus lectores otra inversión que resulta relevante en la edad adulta como la salud y el cómo vivir las finanzas en familia o pareja.
Respecto al tema de salud, la autora recomienda que, conforme las finanzas personales lo permitan, las personas destinen parte de sus ingresos a medidas de prevención, revisiones médicas periódicas y, cuando sea posible, a la contratación de un seguro de gastos médicos. "Tu salud también es un patrimonio. Si una enfermedad te obliga a endeudarte o a vender tus inversiones, todo el esfuerzo de ahorro puede perderse", remarca sobre la inversión en un seguro de gastos médicos.
Otro elemento a considerar es la creación de un fondo de emergencias, explica, este ahorro debe estar disponible para enfrentar imprevistos como la pérdida del empleo, reparaciones del hogar, gastos familiares o emergencias de salud. A esto se debe añadir las conversaciones sobre ingresos, deudas, hábitos de consumo y objetivos financieros entre parejas, familias o hasta roomies.



