Este 11 de agosto, a diferencia de los reportes del incremento en el precio de las tortillas en Tamaulipas, en Veracruz el aumento no ha sido generalizado. Los precios se mantienen bajo los tabuladores previamente establecidos, aunque con variaciones regionales.
Precio estable en Veracruz tras incremento de abril
De acuerdo con empresarios de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) y la Cámara Nacional de Comercio y Servicios Turísticos (Canaco Servytur), el precio actualmente se mantiene estable después de un incremento registrado en abril. “El costo promedio es entre los 28 y 30 pesos por kilogramo y no se prevé que varíe en este momento, a menos que hubiera incrementos en los combustibles o servicios como energía eléctrica o algún insumo”, explicaron.
Los representantes de ambas cámaras señalaron que, por ahora, no hay un ajuste generalizado en el estado, aunque reconocieron que existen diferencias entre regiones debido a factores como el transporte y la disponibilidad de insumos.
Molineros vigilan costos de operación
Por su parte, el gremio de molineros mantiene la vigilancia sobre los costos de operación y advierte que futuras fluctuaciones en los precios de los insumos podrían presionar nuevos ajustes en las próximas semanas. Esta declaración ocurre en un contexto donde el sector enfrenta presiones por el aumento en energéticos y otros servicios.
Los molineros no descartan que, si los costos de producción continúan al alza, se vean obligados a trasladar ese incremento al consumidor final, aunque por el momento no hay una decisión tomada al respecto.
Impacto en el consumidor
Para los consumidores veracruzanos, la noticia representa un respiro temporal, ya que el precio de la tortilla es un indicador sensible en la economía familiar. Sin embargo, la advertencia de los molineros deja abierta la posibilidad de que en el corto plazo se registren cambios si las condiciones del mercado así lo demandan.
Las autoridades y los sectores productivos continuarán monitoreando la evolución de los precios de los insumos y los servicios básicos, con el fin de anticipar cualquier ajuste necesario y mantener informada a la población.



