Las ceremonias de clausura escolar en Oaxaca se han convertido en un fenómeno viral por los originales y a veces insólitos regalos que los padrinos entregan a los egresados. Desde un chivo vivo hasta collares de billetes, estos eventos reflejan la creatividad y el cariño de las familias oaxaqueñas.
Un chivo como regalo de graduación
En Juchitán de Zaragoza, en la región del Istmo, Eduardo Aguilar, padrino de un niño egresado de la Primaria Reforma Educativa de la Octava Sección, acaparó todas las miradas al llegar a la ceremonia cargando un chivo vivo como obsequio para el graduado. El video rápidamente se volvió viral en redes sociales, mostrando la sorpresa de los asistentes y la alegría del pequeño.
Collar de billetes por más de 8 mil pesos
En la Secundaria Técnica 122, ubicada en el municipio costeño de Bajos de Chila, un joven egresado recibió de parte de su madrina un collar elaborado con más de 8 mil pesos en billetes de distintas denominaciones. Según testigos, el detalle tomó por sorpresa al recién egresado, quien, desconcertado, se retiró junto con su madrina ante la mirada atónita de los presentes. Las imágenes compartidas en redes sociales muestran el momento exacto en que el joven recibe el peculiar obsequio.
La ternura de una ceremonia infantil
Sin embargo, el video que más llamó la atención por su ternura e ingenio muestra a un grupo de niñas indígenas de Santa María Xadani, en el Istmo, que juegan a la clausura de cursos en el patio de su casa. En la representación, una egresada, acompañada de su perrito, recibe una carpeta con el diploma y, de regalo, un recipiente para acuarelas y un celular desgastado. Las amigas interpretan a las autoridades escolares y municipales, recreando con humor y cariño la tradición de las graduaciones.
Estos eventos reflejan la importancia de la figura del padrino o madrina en la cultura oaxaqueña, donde los egresados desde nivel básico hasta bachillerato eligen a un familiar o conocido para que los apadrine. En correspondencia, la persona elegida entrega un obsequio que puede ir desde flores, peluches, videojuegos, tabletas y celulares, hasta sorpresas tan originales como un chivo o un collar de billetes.



