El gobierno de Brasil decidió llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, como respuesta a las declaraciones del presidente argentino, Javier Milei, quien durante un acto político en São Paulo calificó a Luiz Inácio Lula da Silva de “presidiario” y se refirió a la administración brasileña como “socialistas ladrones”.
Llamado a consultas: un gesto de protesta diplomática
La Cancillería brasileña confirmó la medida este domingo, señalando que el embajador Bitelli regresará a Brasilia para sostener reuniones con el Ministerio de Relaciones Exteriores. La acción de “llamar a consultas” es un mecanismo diplomático que se emplea cuando un país considera que ha sido objeto de una conducta hostil por parte de otro Estado.
Según fuentes diplomáticas, la decisión fue tomada tras consultar con el presidente Lula, luego de que el canciller Mauro Vieira evaluara las declaraciones de Milei durante su segunda visita oficial a Brasil, el sábado pasado.
Discurso de Milei en São Paulo
En el acto político, Milei participó en la presentación de la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien buscará competir contra Lula en las elecciones de octubre. Durante su intervención, el mandatario argentino lanzó severas críticas contra Lula y su gobierno, sin mencionarlo directamente en algunos momentos, calificándolo de “presidiario” y acusando a su administración de ser “socialistas ladrones”. También advirtió sobre “el riesgo Lula” y llamó a Brasil a salir del “sometimiento al zurdo”.
Además, Milei arremetió contra el ministro del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, a quien se refirió como “la basura calva”, argumentando que le impidió visitar a su “amigo injustamente encarcelado”, en alusión a Jair Bolsonaro, quien cumple arresto domiciliario por un presunto intento de golpe de Estado en 2022. De Moraes había rechazado previamente la solicitud de Milei para visitar al expresidente.
Reacción brasileña
Fuentes diplomáticas brasileñas señalaron que las expresiones fueron interpretadas como una agresión directa contra las instituciones del país. “Milei ofendió a dos poderes, al pueblo y a la democracia brasileñas”, indicó una fuente consultada. Otra fuente calificó las declaraciones como una “afrenta directa” al gobierno de Lula.
El canciller Mauro Vieira ordenó el llamado a consultas del embajador Bitelli, quien había sido nombrado en 2023. Su regreso a Brasil se espera entre este domingo y el lunes.
Deterioro de las relaciones bilaterales
Esta medida refleja el deterioro que viven las relaciones entre ambos gobiernos desde la llegada de Milei a la presidencia en diciembre de 2023. Según fuentes diplomáticas, Milei no ha solicitado ninguna reunión oficial con Lula durante sus dos visitas a Brasil, mientras que el presidente brasileño tampoco ha mostrado interés en recibirlo. Las diferencias ideológicas entre el ultraderechista Milei y el progresista Lula han generado repetidos roces diplomáticos, incluidos desaires públicos y tensiones en foros regionales como el Mercosur.
El nuevo episodio profundiza la brecha política entre los dos países sudamericanos, que comparten una frontera de más de 1.200 kilómetros y lazos comerciales por unos 30.000 millones de dólares anuales. Analistas consideran que la crisis diplomática podría afectar la cooperación en temas como comercio, energía y medio ambiente.



