Huawei ha demostrado a China que su ecosistema nacional de semiconductores no depende de Nvidia ni de Estados Unidos, y ha encontrado en Rusia un socio comercial clave en la guerra tecnológica con Occidente. Las restricciones occidentales están empujando a Moscú hacia nuevos proveedores de chips para inteligencia artificial, en un mercado donde las empresas asiáticas buscan reducir la dependencia de tecnología estadounidense.
Rusia apuesta por los chips de Huawei para IA
Actualmente, Rusia intenta desarrollar sus propios modelos de IA, siendo GigaChat su proyecto más relevante. Para entrenarlo, Sberbank, uno de los principales bancos rusos, ha manifestado interés en obtener chips de Huawei. German Gref, director ejecutivo de Sberbank, declaró en mayo que buscan los procesadores de la empresa china, especialmente el Ascend 950 de última generación. Según la firma de investigación rusa TAdviser, el mercado de hardware de IA en Rusia alcanzó los 62,700 millones de rublos en 2025, un aumento interanual de aproximadamente el 20%.
Una alianza geopolítica en formación
Esta decisión refleja un creciente interés en la tecnología china y podría generar una alianza geopolítica relevante, en un momento en que la IA se considera un tema de seguridad nacional para China, Rusia y Estados Unidos. Allen Maggard, analista sénior de C4ADS, organización de investigación de seguridad con sede en Washington, señala que es improbable que Rusia pueda expandir su industria informática nacional utilizando solo tecnologías occidentales debido a limitaciones económicas. Por ello, su industria tecnológica depende cada vez más de China como la alternativa más práctica.
Además de Sberbank, otras empresas rusas como Tramplin Electronics y Element están adoptando diseños y colaboraciones con compañías chinas. Element, el mayor fabricante de chips de Rusia, en el que Sberbank adquirió una participación del 41.9% en enero de 2026, ha comenzado a producir chips en China para el mercado automovilístico chino, según reportes.
Perspectivas de la relación China-Rusia
Para Maggard, la relación entre ambas potencias tiene potencial: es probable que evolucione hacia un mayor acceso mutuo entre sus industrias electrónicas. Aunque China tiene una posición más fuerte, Rusia se convertiría en un cliente recurrente del ecosistema de semiconductores chino. Sin embargo, existen elementos que complican la relación, ya que China ha priorizado el desarrollo de su ecosistema local. Empresas chinas como ByteDance, Alibaba y Tencent tienen pedidos de los chips Ascend 950, lo que dificulta que Sberbank u otras firmas rusas satisfagan sus necesidades en un entorno altamente competitivo.
ByteDance, por ejemplo, se comprometió a finales de 2025 a invertir 5,600 millones de dólares en la adquisición de chips Ascend 950PR de Huawei. Huawei planea fabricar 750,000 unidades de ese chip para todos sus clientes en 2026 y espera obtener alrededor de 12,000 millones de dólares en ingresos por chips de IA durante este año.
Huawei avanza en la carrera de la IA
Según el analista y experto en semiconductores Emilio García Gara, tras cinco años del endurecimiento de las sanciones estadounidenses, Huawei ha logrado construir una cadena de suministro cada vez más completa. Aunque todavía depende de otras empresas para tecnologías que no puede fabricar por sí sola, sus inversiones la acercan a reducir al mínimo la dependencia de proveedores extranjeros.
En términos de cifras, García Gara destaca que mientras en 2025 ambas compañías tenían una cuota del 40% en el segmento de las aceleradoras de IA, en 2026 Huawei ya cuenta con un 50% y Nvidia ha descendido al 8%. Además, la serie Ascend 950 puede considerarse comparable al H200 de Nvidia.
Otra señal de evolución es que Huawei ha diseñado y producido en masa hasta 381 chips distintos en los últimos seis años, que atienden a una amplia gama de industrias. Asimismo, los chips Kirin, cuyo lanzamiento está previsto para otoño de 2026, serán los primeros en adoptar la arquitectura LogicFolding, que mejorará el rendimiento. Se espera que para 2031 los chips de gama alta de Huawei presenten una densidad de transistores de 1.4 nanómetros.
Implicaciones de la autosuficiencia china
Mishel Kondi, analista sénior de C4ADS, destaca que la estrategia de autosuficiencia de China comenzó con la iniciativa Hecho en China 2025, lanzada en 2015, antes de los controles a las exportaciones estadounidenses. De cara al futuro, advierte que un mayor acceso a chips avanzados podría acelerar el desarrollo de semiconductores en China y fortalecer sus capacidades en IA y defensa. Los controles a las exportaciones por parte de Estados Unidos no harán más que impulsar el ecosistema paralelo de semiconductores de China y sus socios.



