Bruselas, 2 jun (EFE).- Costa Rica espera en esta nueva legislatura una mayor presencia de la Unión Europea (UE) en todos los niveles de Centroamérica, un socio con una "vinculación histórica" con el que desea colaborar más estrechamente frente al reto común del crimen organizado, explicó este martes en una entrevista con EFE su canciller, Manuel Tovar Rivera.
Visita a Bruselas como destino prioritario
Dos semanas después de haber asumido la presidencia la conservadora Laura Fernández, Tovar visitó Bruselas como destino prioritario tras una escala en Nueva York para promover la candidatura de Rebeca Grynspan a la secretaría general de la ONU.
"El multilateralismo ha sido el púlpito para hacer valer nuestra voz y ha sido la línea de defensa para un país desarmado", recalcó, y aseguró que Costa Rica y la UE coinciden plenamente en la necesidad de "reformarlo de nuevo, no desde la ortodoxia, sino del pragmatismo-realismo".
El jefe de la diplomacia costarricense, que se reunirá en la capital belga con la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, dejó claro que ambas partes comparten una visión del mundo donde el derecho internacional y el sistema basado en reglas "tiene que volver a ser un referente, un seguro contra la improvisación, contra la ley de la selva".
Seguridad: lucha contra el crimen transnacional
Tovar afirmó que el interés en que la UE tenga más presencia en Latinoamérica responde a múltiples motivos, entre ellos una mayor cooperación en la lucha contra los cárteles transnacionales que tienen como destino el mercado europeo y que utilizan a Costa Rica como vía de tránsito, aunque el país no es productor ni distribuidor.
Señaló la posibilidad de una mayor colaboración con Europol o, de manera bilateral, con los países de la UE que albergan los principales puertos del continente, como Róterdam (Países Bajos), Amberes (Bélgica) o Algeciras (España), a los que llegan contenedores procedentes de Costa Rica.
"Hay un reto enorme compartido y luchar contra los cárteles transnacionales", enfatizó, señalando que no hay oferta si no hay demanda, principalmente procedente de Estados Unidos o Europa.
Empuje comercial y relaciones con China
Tovar destacó los logros en materia de comercio con la UE gracias al acuerdo de asociación con Centroamérica, el primero que logró el bloque comunitario de región a región y que "ha potenciado el vínculo económico y la inversión europea, generando oportunidades de empleo digno para nuestra gente".
"Los servicios cada vez tienen mayor relevancia en la balanza comercial", subrayó, y resaltó el interés en una Europa "líder en esta nueva era de transformación y avances tecnológicos en inteligencia artificial" y servicios digitales.
En cuanto a China, el ministro destacó el desequilibrio en la balanza comercial "quizás porque nuestra propuesta de valor no responde al interés chino", al no poseer materias primas como el litio para alimentar la industria de ese país, y aseguró que mientras se busca reforzar la relación, Costa Rica "sigue mirando a otros mercados".
En cambio, afirmó que con Europa "la oferta comercial se ha sofisticado". "Ya no solamente es café, banano y piña, sino que vemos cómo el principal producto de exportación son los dispositivos médicos; estamos viendo servicios, estamos viendo semiconductores", resumió.
Desafío democrático en Latinoamérica
Para Tovar, "no hay duda" del interés de la UE en Latinoamérica pese al seguimiento de "zonas calientes" como Ucrania u Oriente Medio, crisis que Costa Rica considera que le afectan pese a su lejanía.
El canciller recordará durante su visita que no se puede dar por "consolidada" la democracia en muchos países latinoamericanos, y mencionó su inquietud por Bolivia, Nicaragua, Cuba, Venezuela y Haití.
Especialmente destacó la preocupación por su vecino Nicaragua y recordó que la cláusula democrática del acuerdo de asociación con la UE requiere un comportamiento democrático de todos sus socios.
"Creo que Europa tiene que exigir que los Estados partes, sean quien sea, resguarden sus obligaciones internacionalmente adquiridas", afirmó.
Preguntado por las dificultades de la UE para tener un puesto en la mesa de negociación sobre la paz en Ucrania o en las crisis en Oriente Medio, Tovar zanjó que "Europa puede ocupar el lugar del mundo que Europa quiera ocupar".
"Hay mucha expectativa en el mundo de una mayor presencia y de liderazgo europeo en las situaciones de mayor tensión y complejidad geopolítica. Europa tiene los recursos, los medios y el liderazgo para tener mayor presencia global", concluyó.



