El máximo jefe militar de Estados Unidos, general Dan Caine, arribó a Caracas en su primera visita oficial a Venezuela para sostener reuniones con altos dirigentes del gobierno interino venezolano, cinco meses después de la captura de Nicolás Maduro. La visita ocurre en medio del restablecimiento de relaciones bilaterales entre ambos países.
Contexto de la visita
El jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense llegó a Venezuela en ausencia de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, quien se encuentra de viaje oficial en India. Caine participó en conversaciones bilaterales con altos funcionarios del gobierno interino y visitó la Unidad de Refuerzo de Seguridad de la Infantería de Marina de la Embajada de EE.UU., según informó el portavoz del Estado Mayor, Joe Holstead.
Antecedentes de altos cargos militares
Previamente, el jefe del Comando Sur, general Francis Donovan, había visitado Venezuela en dos ocasiones tras la captura de Maduro el 3 de enero durante una incursión de fuerzas estadounidenses que incluyó bombardeos en Caracas y zonas aledañas. Su último desplazamiento fue el 23 de mayo, cuando llegó a bordo de una aeronave en una actividad de respuesta militar en la embajada de EE.UU.
Restablecimiento de relaciones
Estos viajes de altos funcionarios se enmarcan en el restablecimiento de relaciones entre Caracas y Washington, ocurrido el 5 de marzo, luego de siete años de ruptura durante el gobierno de Maduro. Tras el derrocamiento del izquierdista, el presidente Donald Trump declaró estar a cargo del país petrolero y la venta de crudo. Delcy Rodríguez, quien gobierna bajo fuerte presión de EE.UU., ha impulsado reformas en las leyes de hidrocarburos y minería favorables a la inversión extranjera.
Protestas y demandas ciudadanas
La visita del general Caine coincidió con una protesta frente a la embajada estadounidense en Caracas, donde unas 200 personas reclamaron la convocatoria de elecciones presidenciales, mejoras salariales y la liberación de presos políticos. José Belisario, un jubilado de 63 años, expresó: "Agradecemos el 3 de enero por sacar al dictador, pero seguimos con gente en Miraflores". Un funcionario de la sede diplomática recibió un documento con los reclamos. "Queremos que llegue aceleradamente la democracia", añadió Belisario.



