Un total de 10 de los 34 países que integran la Organización de Estados Americanos (OEA) manifestaron su profunda preocupación por las recientes declaraciones del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en las que anunció que no habría más elecciones en su país, así como los señalamientos posteriores del presidente de la Asamblea Nacional en las que indicó que las elecciones continuarían, al tiempo que proponían reformas que, en la práctica, excluirían de la participación a las voces de la oposición y a quienes critican al gobierno.
Declaración conjunta de 10 países
En una declaración conjunta de Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Jamaica, República Dominicana, Uruguay, así como Antigua y Barbuda, señalan que unas elecciones sin una competencia política genuina no pueden constituir una expresión libre y democrática de la voluntad popular. "Condenamos la intención anunciada por Ortega, así como toda medida constitucional, legislativa o administrativa, dirigida a eliminar la competencia electoral genuina y el pluralismo político. Tales medidas menoscaban el ejercicio efectivo de los derechos políticos garantizados por la Convención Americana sobre Derechos Humanos y son incompatibles con los principios de la democracia representativa consagrados en la Carta de la OEA y en la Carta Democrática Interamericana".
Exhorto a cumplir obligaciones internacionales
Dichos países exhortaron a las autoridades nicaragüenses a cumplir con las obligaciones de país en virtud de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en particular el artículo 23, que exige a los Estados Parte garantizar a todo ciudadano el derecho y la oportunidad de participar en la dirección de los asuntos públicos, de votar y ser elegidos en elecciones periódicas auténticas, realizadas por sufragio universal e igual y por voto secreto que garantice la libre expresión de la voluntad de los electores, y de tener acceso, en condiciones generales de igualdad, a las funciones públicas de su país.
Recordatorio de la Declaración de la OEA
Aprovecharon para recordar la Declaración sobre la Situación en Nicaragua, AG/DEC. 120 (LVI-O/26), adoptada por la Asamblea General de la OEA en su Quincuagésimo Sexto Período Ordinario de Sesiones celebrado en Panamá, y reafirmaron que la democracia representativa requiere pluralismo político, elecciones multipartidistas genuinas, respeto por los derechos humanos y una amplia participación ciudadana en los asuntos públicos.
Piedra angular de la democracia
Subrayaron "que el derecho de los ciudadanos a elegir libremente a sus representantes mediante elecciones periódicas es una piedra angular de la democracia representativa y una garantía indispensable para la expresión pacífica de la voluntad popular y la transferencia constitucional del poder político". Añadieron que "todos los ciudadanos, independientemente de sus opiniones o afiliaciones políticas, deben poder ejercer sus derechos políticos, incluidos los derechos a votar y a postularse a cargos de elección popular, sin discriminación por motivos de opinión política y libres de intimidación o represalias".
Monitoreo y posibles respuestas
Los países declarantes anticiparon que seguirán de cerca los acontecimientos, incluidas las discusiones parlamentarias anunciadas, dispuestos a considerar, de manera oportuna, una respuesta concertada apropiada, por medios pacíficos y diplomáticos, conforme a la Carta de la OEA.
Países que no se adhirieron
Los países que no se adhirieron a esta Declaración Conjunta sobre el caso Nicaragua son: México, Estados Unidos, Argentina, Bolivia, Cuba, Panamá, Ecuador, Honduras, Belice, Bahamas, Barbados, Guyana, Haití, Paraguay, Perú, Santa Lucía, Surinam, Trinidad y Tobago, San Vicente y Las Granadinas, República Dominicana, Saint Kitts y Nevis, así como Dominica.



