Andy Burnham, de 56 años, asumió formalmente como el séptimo primer ministro británico en una década, luego de que el monarca Carlos III le encargara la formación de un nuevo gobierno en Downing Street. El exalcalde de Manchester (2017-2026) llega al puesto con un masivo respaldo interno de 379 parlamentarios laboristas de los 403 que integran la Cámara de los Comunes.
Prioridad en la alianza con Estados Unidos y apoyo a Ucrania
En sus primeras horas en funciones, Burnham priorizó las relaciones bilaterales con Washington mediante un enlace telefónico directo con el presidente estadunidense, Donald Trump. Durante la llamada, el líder laborista subrayó que garantizar la defensa del país y de sus aliados occidentales ocupa el primer escaño de su agenda estratégica global. Asimismo, Burnham ratificó su respaldo institucional y económico "al 100%" al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, manteniendo la línea diplomática fijada por su predecesor.
Plan decenal para estabilizar la economía y el tejido social
En materia doméstica, el mandatario anunció un "plan a diez años" diseñado para contrarrestar la crisis del coste de la vida y devolver la estabilidad financiera a las familias británicas. Las directrices de este proyecto contemplan una reforma estructural al sistema educativo, la reindustrialización del territorio, la edificación masiva de vivienda social y el compromiso explícito de erradicar la condición de calle en las principales urbes.
Reestructura total en el gabinete
La llegada de Burnham al ejecutivo detonó cambios sorpresivos en los ministerios de mayor relevancia: Finanzas: Rachel Reeves deja la cartera y es reemplazada por John Healey, exministro de Defensa que había renunciado en junio por desacuerdos presupuestarios con la administración previa. Relaciones Exteriores: El antiguo líder laborista Ed Miliband asume el cargo en sustitución de Yvette Cooper. Interior: Shabana Mahmood, conocida por su postura firme en políticas migratorias, fue ratificada en su posición.
El colapso del bloque de Keir Starmer
La transición en el poder se concretó un mes después de la renuncia de Keir Starmer, ocurrida el pasado 22 de junio. Pese a haber terminado con 14 años de gobiernos conservadores en las elecciones de julio de 2024, Starmer no logró consolidar su liderazgo interno debido al desplome de su partido en las encuestas y el avance del partido antiinmigración Reform UK, lo que derivó en severas derrotas en los comicios municipales de mayo.
Reacciones internacionales
Ante el nombramiento del nuevo primer ministro, los principales líderes del continente europeo emitieron sus felicitaciones oficiales. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el canciller alemán, Friedrich Merz, y el presidente francés, Emmanuel Macron, coincidieron en la urgencia de trabajar en conjunto con Burnham para dar un nuevo impulso estratégico a las relaciones comerciales y políticas entre el Reino Unido y la Unión Europea.



