El Banco de México (Banxico) se encuentra en la recta final para emitir una nueva regulación sobre las cuotas de intercambio, luego de que la propuesta inicial del año pasado fuera retirada debido a inconformidades de los actores del sector. El objetivo central es hacer que los pagos con tarjeta sean más accesibles para los comercios, impulsando así una política de digitalización en un país donde el 91% de la población aún utiliza efectivo en sus transacciones diarias, según datos de Banxico.
Impacto en la digitalización
De lograr este objetivo, México podría equipararse a países como Brasil y Colombia en materia de medios de pago. En 2025, se realizaron 11,261 millones de pagos con tarjeta de crédito y débito en el país, además de 1.5 millones de operaciones a través de CoDi y 7,000 millones de transferencias. Estas cifras son significativas en el camino hacia la digitalización que planean tanto la banca como el gobierno federal.
¿Qué son las cuotas de intercambio?
Las cuotas de intercambio son la comisión que paga el banco del comercio al banco emisor de la tarjeta. En México, el promedio para tarjetas de crédito es de 1.91%, mientras que para débito es de 1.15%. Banxico había propuesto reducirlas al 0.6% y 0.3%, respectivamente.
Rafael D’Agostino García, consultor de prevención de fraude en FICO, señaló a Expansión que la experiencia de Brasil con Pix demuestra que una cuota de intercambio justa permite la entrada de nuevos jugadores y fomenta la competencia. Pix, lanzado en 2020, se ha convertido en el principal medio de pago en Brasil, con más de 168 millones de usuarios registrados a finales de 2024. Las transferencias de empresas y gobierno tienen una cuota del 0.99% (con un límite de 1 a 10 reales), mientras que entre personas son gratuitas.
“Hay que remunerar a toda la cadena del proceso: el emisor tiene un riesgo por ofrecer una línea de crédito, el procesador tiene sus costos de infraestructura, pero una vez que entienda que para vender más debe ajustar los precios y ganar un poquito menos pero vendiendo más, termina siendo una ventaja”, explicó D’Agostino.
El caso de Colombia
Otro ejemplo es Bre-B, el sistema de pagos colombiano lanzado en julio de 2024, que cobra seis pesos colombianos por transacción. Estas experiencias muestran que una cuota de intercambio moderada puede impulsar la adopción de pagos digitales.
Próximos pasos regulatorios
La gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez, anunció que las nuevas normas se publicarán en conjunto con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). “Se está trabajando para enriquecer la regulación con los comentarios recibidos, por lo que podríamos esperar una nueva versión en los próximos meses”, afirmó.
La consulta pública realizada el año pasado fue aplazada debido a que los participantes del sector argumentaron que la regulación no era equitativa, ya que los costos de operación varían entre jugadores. Tras agotar los plazos de discusión y el cabildeo de sectores como el bancario, la propuesta original fue retirada y se espera una nueva versión. Una vez publicada, las medidas entrarán en vigor en la fecha que establezcan los reguladores.
La reducción de las cuotas de intercambio es vista como un paso clave para fomentar la competencia y la digitalización, beneficiando tanto a comercios como a consumidores.



