La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) mantiene su perspectiva de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en un rango de 1.8 a 2.8% para 2026, pero el secretario Édgar Amador Zamora y su economista en jefe, Rodrigo Mariscal, anticipan que el desempeño económico será superior a lo esperado durante el resto del año. Esta confianza se sustenta en los resultados del segundo trimestre reportados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que mostraron un avance trimestral de 1.5% y un crecimiento acumulado de 1.2% de enero a junio, borrando la contracción de 0.6% registrada en el primer trimestre.
Crecimiento sólido y generalizado
“Se muestra una economía que retoma crecimiento, ese crecimiento es bastante sólido, medida por la tasa trimestral secuencial, es la más sólida desde el año 2020 y el crecimiento es generalizado a lo largo de los grandes sectores de la economía”, declaró Amador Zamora en conferencia de prensa. El funcionario añadió que este desempeño deja un buen nivel para el crecimiento hacia adelante, por lo que espera que las estimaciones de calificadoras como Fitch y otros analistas sean revisadas al alza en los próximos días y semanas.
El repunte no se limitó al sector servicios de esparcimiento y alojamiento, que fue impulsado por el Mundial de Fútbol. Amador Zamora destacó la solidez de la inversión, tanto pública como privada, especialmente en construcción, ingeniería civil y edificación. “Hay una recuperación de la inversión pública, una dinamización con proyectos específicos como los trenes en Estado de México e Hidalgo que dejarán una derrama importante conforme avancen estos proyectos”, explicó.
Inversión pública y privada como motores
El crecimiento de la inversión en construcción ha sido clave. Proyectos ferroviarios y de infraestructura están generando empleo y actividad económica. Además, la manufactura, especialmente el sector automotriz, muestra un dinamismo positivo. Rodrigo Mariscal señaló que sectores como el comercio al por mayor, no relacionados directamente con el Mundial, también están contribuyendo al avance económico. “Esto nos da al menos indicio de que habrá un mayor crecimiento en el resto del año”, afirmó.
Mariscal detalló que para que el crecimiento anual cierre por debajo de 1.5%, sería necesario que se registrara una contracción en el tercer y cuarto trimestre. “Si eso ocurriera, algunas de las proyecciones de calificadoras y bancos podrían manifestarse, pero lo que estamos viendo es un crecimiento más amplio en muchos sectores”, agregó.
Indicadores adelantados positivos
El economista en jefe de la SHCP mencionó varios indicadores que apuntan a un mayor dinamismo: el financiamiento para familias y empresas, las exportaciones impulsadas por la recuperación del sector automotriz, y el avance de hasta 117% en mayo de los sectores de computación y equipo eléctrico. Estos datos refuerzan la expectativa de que la economía mantendrá su trayectoria ascendente.
En contraste, la directora global de Riesgo Soberano para América de Fitch, Shelly Shetty, afirmó que México mantiene fortalezas que respaldan la calificación BBB- con perspectiva estable. No obstante, advirtió que un choque económico severo que deteriore las finanzas del gobierno podría presionar la nota soberana. Hasta ahora, el panorama es alentador, pero la SHCP se mantiene atenta a los riesgos externos e internos.
Con estos elementos, la dependencia federal confía en que el crecimiento superará las expectativas iniciales, aunque conserva su rango oficial de 1.8-2.8% a la espera de que los analistas privados ajusten sus pronósticos. La economía mexicana, tras el tropiezo del primer trimestre, ha retomado un sendero positivo que podría consolidarse en la segunda mitad del año.



