La inflación en Estados Unidos se desaceleró más de lo esperado en junio, situándose en 3.5% interanual frente al 4.2% de mayo, gracias a una caída temporal en los precios de la gasolina vinculada a expectativas de paz en Medio Oriente. Sin embargo, la reanudación de hostilidades entre Washington y Teherán y el bloqueo iraní al Estrecho de Ormuz amenazan con revertir esta mejora.
Caída de la gasolina impulsa la desaceleración
El índice de precios al consumidor (IPC) publicado por el Departamento del Trabajo mostró un descenso mensual del 0.4% entre mayo y junio, la primera caída desde 2020. Los precios de la gasolina cayeron un 9.7% en el mes, tras una distensión diplomática entre Estados Unidos e Irán. Este retroceso compensó los aumentos en vivienda y alimentos, que subieron un 0.2% mensual.
Analistas encuestados por Dow Jones Newswires y The Wall Street Journal anticipaban un incremento del 3.8%, por lo que la cifra real sorprendió a los mercados. Excluyendo los sectores volátiles de alimentos y energía, el IPC subyacente se ubicó en 2.6% interanual, aún por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal.
Riesgo geopolítico amenaza la tendencia
La mejora podría ser efímera. Teherán respondió a los ataques de Estados Unidos e Israel bloqueando el Estrecho de Ormuz, una vía clave para el tránsito de hidrocarburos, lo que disparó los precios globales del petróleo. Con las renovadas hostilidades en el Golfo, las cotizaciones mundiales del crudo volvieron a subir, augurando un próximo incremento en los precios de las gasolineras.
El presidente Donald Trump, quien hizo de la mejora del poder adquisitivo una prioridad en su campaña de 2024, enfrenta presión a pocos meses de las elecciones de medio término. La guerra en Medio Oriente, impopular en Estados Unidos, ha puesto al ejecutivo bajo escrutinio.
Comparecencia de Kevin Warsh ante el Congreso
Los ojos están puestos en el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, quien declara este martes ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes. Se espera un intenso interrogatorio sobre los avances para reducir la inflación, que ha superado el objetivo del 2% durante aproximadamente cinco años.
En sus declaraciones preparadas, Warsh prometerá que la Fed librará a Estados Unidos del prolongado "rebrote de la inflación". "El objetivo número uno de la Fed es acertar con la política monetaria o acercarnos lo más posible a ello", tiene previsto decir. "Si acertamos con la política —y lo haremos—, el repunte de la inflación de los últimos cinco años será cosa del pasado", añade.
Impacto en el poder adquisitivo
Aunque los costos de la energía bajaron en junio, los de la comida subieron un 0.2% mensual. El IPC general sigue muy por encima de la meta de la Fed, y la volatilidad geopolítica podría retrasar el regreso a la estabilidad. Trump ha priorizado la mejora del poder adquisitivo, pero la situación en Medio Oriente complica ese objetivo.



