La informalidad en México representa un potencial recaudatorio de entre 1.06 y 1.42 billones de pesos para el erario, si los más de 33.1 millones de empleos informales entraran en regla, según estimaciones citadas por expertos. Este monto surge en un contexto donde los ingresos petroleros y tributarios pierden ritmo, y las presiones de gasto aumentan, rumbo a la presentación del Paquete Económico 2027.
Faltantes en ingresos públicos
En el primer semestre del año, los ingresos públicos totales fueron 141,003 millones de pesos menores a los programados. Los ingresos petroleros reportaron un faltante de 118,043 millones de pesos, mientras que los tributarios tuvieron un faltante de 53,725 millones de pesos. Descontando la inflación, y frente al primer semestre de 2025, los totales crecieron apenas 0.1%; los petroleros 2.1% y los tributarios 0.4%.
Este descenso se manifiesta con las miradas de las calificadoras de crédito en las finanzas de México. No reducir la brecha entre lo que gasta y recauda el sector público, y la deuda que se genera para cubrir esa diferencia, implica ajustes en la nota para que los entes financieros le presten dinero al gobierno mexicano a tasas más favorables.
Importancia de ampliar la base de contribuyentes
Dinamizar la llegada de ingresos es clave, ante gastos crecientes por conceptos como pensiones y programas sociales, y el objetivo de reducir el déficit. Además, hay un menor potencial de ingresos por fiscalización, especialmente a grandes empresas, que ya han sido revisadas y puestas en orden con acuerdos a través de la autoridad fiscal, y de manera voluntaria.
Para generar más ingresos, la autoridad tributaria se ha enfocado en evitar la evasión fiscal, “pero el rubro en el que no se meten y casi no se oye, es el de aumentar la base de contribuyentes. El gran problema de México es que solamente 45% de la población que genera activos, rinde y paga impuestos. Hay un 55% que no, y es uno de los niveles más altos de las economías globales. Si se quisiera una reforma integral, atacas a la población económicamente activa que no paga impuestos, y que puede tener mayores beneficios de estar en el sector formal, empezando a ser más productivos”, comentó Ramsé Gutiérrez, vicepresidente senior y codirector de inversiones en Franklin Templeton.
Detalló que uno de los grandes problemas de estar en el sector informal es que no hay acceso a servicios de salud, fondos de ahorro, ni mayor inversión en capital por utilidades, porque se desconoce cuánto tiempo durará el negocio, entonces un negocio con más cimientos perdura más y genera que las personas sean más productivas.
Estimaciones de Santiago Levy y la OCDE
Estimaciones del economista Santiago Levy refieren que la base informal, que son más de la mitad de los trabajadores mexicanos en 2025 y el 90% de las empresas, mantiene la carga tributaria baja (entre 16 y 18% del PIB). “Al abordar la segmentación, se abre la posibilidad de ampliar esta base, lo que podría generar fácilmente tres o cuatro puntos más del PIB de recaudación con las mismas tasas”, expuso en la Reunión Nacional de Consejeros Regionales de BBVA 2026.
Cifras de INEGI, al primer trimestre, refieren que un punto del PIB equivale a 354,558 millones de pesos, por lo que el potencial de integrar la informalidad oscila entre los 1.06 billones de pesos y 1.42 billones. De acuerdo con el economista, un peso de capital y trabajo invertido en una empresa formal rinde al país 39% más de PIB que el mismo peso invertido en una empresa informal. La solución reside en un proceso de reformas a las políticas públicas que genere consistencia y alineación, abordando temas clave que son la protección social, el marco legal e incentivos fiscales.
En tanto, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) en su Estudio Económico de México 2026 refiere que el desarrollo de competencias es clave para reducir la informalidad laboral, dado el fuerte vínculo entre un bajo nivel educativo y el trabajo informal. “Ampliar la oferta de servicios de cuidado infantil y de personas mayores reduciría las barreras que empujan a muchas mujeres a empleos informales o a abandonar la fuerza laboral”, destacó el organismo a cargo de Mathias Cormann.
Ante este panorama, la integración de la informalidad se perfila como una fuente potencial de recursos para el gobierno, pero requiere de reformas estructurales que aborden la protección social, el marco legal y los incentivos fiscales, así como el desarrollo de competencias para reducir la informalidad laboral.



