Demanda colectiva contra Taco Bell por brote de ciclosporiasis
Siete personas presentaron una demanda contra Taco Bell en Míchigan tras infectarse con ciclosporiasis, conocida como “diarrea explosiva”, vinculada a lechuga iceberg rallada contaminada. La acción legal fue registrada ante el Tribunal del Distrito Este de Míchigan, en Detroit, y exige un juicio con jurado popular. Los demandantes buscan compensaciones por daños y perjuicios derivados de la infección tras consumir alimentos en restaurantes de la cadena.
Confirmación de autoridades sanitarias
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) confirmaron que el brote está relacionado con lechuga iceberg rallada servida en restaurantes Taco Bell de Indiana, Kentucky, Míchigan, Ohio y Virginia Occidental. La lechuga fue distribuida por Taylor Fresh Food, el mayor procesador de ensaladas y vegetales frescos cortados, también señalado en la demanda.
Más de 7,000 afectados
Hasta el martes, la ciclosporiasis ha afectado a más de 7,000 personas en casi todo el país, según el escrito judicial. Entre los demandantes figura Connie Horton, quien fue ingresada en el Hospital Sinai Grace de Detroit tras acudir a Taco Bell el 24 y 26 de junio. Horton sufrió más de 11 días de vómitos y diarrea, y continuó trabajando para no perder ingresos. Otro demandante, Ryan McRae, consumió productos con lechuga en Taco Bell los días 19 y 23 de junio, y el 9 de julio comenzó con diarrea grave, calambres estomacales, vómitos y pérdida de apetito, siendo hospitalizado al día siguiente. El resto de los demandantes acudieron a urgencias sin requerir hospitalización.
Retirada del producto y medidas de seguridad
Tras conocerse el vínculo entre la lechuga y el parásito, Taco Bell anunció la retirada del producto en todos sus restaurantes para contener el brote y garantizar la seguridad de los consumidores. La ciclosporiasis es una infección intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, transmitido por alimentos contaminados con materia fecal. Sus síntomas incluyen diarrea severa, vómitos, dolor abdominal, fatiga y pérdida de apetito. Aunque rara vez es mortal, puede provocar complicaciones graves y hospitalizaciones, especialmente en personas vulnerables.



