El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) ordenó al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) suspender en gran medida las paradas de vehículos realizadas por oficiales de deportación, luego de dos tiroteos fatales ocurridos la semana pasada en Maine y Texas, en los que murieron un migrante colombiano y uno mexicano.
Detalles de la orden y los incidentes
De acuerdo con CNN, los agentes de ICE recibieron la instrucción de abstenerse de realizar operativos vehiculares hasta nuevo aviso, lo que representa una reversión significativa en las tácticas aplicadas recientemente. Los tiroteos, ocurridos en distintos estados, involucraron a conductores que murieron tras ser interceptados por agentes de deportación. Los hechos generaron críticas sobre el uso de la fuerza y la seguridad de los procedimientos de control migratorio.
Reacciones y contexto
La medida busca revisar los protocolos de seguridad y evitar futuros incidentes. Organizaciones de derechos humanos han señalado que estas paradas ponen en riesgo a los migrantes y piden una revisión integral de las tácticas de ICE. Hasta el momento, el DHS no ha emitido un comunicado oficial detallando los cambios específicos en los protocolos.



