Madrid, 2 jun (EFE).- Tres embarcaciones precarias, conocidas como cayucos, que arribaron con inmigrantes a las islas Canarias estarán ubicadas cerca del altar desde el que el papa León XIV presidirá la misa que cerrará su viaje apostólico a España el viernes 12 de junio, en la dársena del puerto de Santa Cruz de Tenerife.
Significado de los cayucos en la ceremonia
El coordinador del Comité local de Tenerife, Antonio Pérez, explicó en una rueda de prensa que la idea es que tres cayucos de los que han llegado a Canarias estén presentes para ser una presencia significativa y silenciosa de la realidad migratoria. Cuando se eligió que la eucaristía se celebrase en la dársena, se buscaba que el mar estuviera de fondo y la ciudad de frente para visibilizar el océano Atlántico, tan maravilloso para los canarios, pero también una ruta mortal para muchas personas. La organización trabaja para que los cayucos puedan estar fondeados en torno al altar.
El viaje del papa a España
El archipiélago atlántico de Canarias será el último destino del viaje del papa a España, del 6 al 12 de junio. Tras pasar tres días en Madrid y dos en Barcelona, concluirá su visita con dos días en estas islas. La realidad migratoria es el eje central de la parada de León XIV en el archipiélago canario. Además de visitar el centro de acogida de Las Raíces, acudirá al muelle de Arguineguín, en Gran Canaria, que durante meses en 2020 se convirtió en símbolo del colapso de la Ruta Atlántica, una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo.
La situación migratoria en Canarias
Las islas Canarias han sido durante años el principal destino de las embarcaciones precarias que llegaban a las costas españolas con inmigrantes procedentes de África. En 2025, arribaron 17.788 personas, de las 32.925 que llegaron a España por vía marítima, pero las cifras están disminuyendo. De enero a mayo de este año llegaron a Canarias 3.184 migrantes, un 71 % menos que en el mismo periodo del año anterior.
La presencia de los cayucos en la misa busca recordar la tragedia humana que representa la migración en el Atlántico, donde miles de personas han perdido la vida intentando alcanzar las costas canarias. La organización del evento espera que este gesto simbólico contribuya a sensibilizar sobre la necesidad de abordar las causas de la migración y proteger los derechos de los migrantes.



