EE.UU. impone nuevas sanciones a entidades militares y GAESA en Cuba
EE.UU. sanciona a militares cubanos y GAESA

El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció este jueves la imposición de nuevas sanciones dirigidas a un grupo selecto de funcionarios de defensa y entidades militares cubanas. Esta medida forma parte de una campaña más amplia iniciada por la administración del presidente Donald Trump en enero, con el objetivo declarado de generar fracturas internas en el gobierno de La Habana y presionar para la implementación de reformas democráticas.

El papel central de GAESA en la economía cubana

Entre los principales objetivos se encuentra el Grupo de Administración Empresarial General (GAESA), un conglomerado fundado por Raúl Castro en 1995. Según datos proporcionados por analistas citados en la información base, esta entidad controla entre el 40% y el 70% de la economía cubana. Se estima que posee activos valorados en hasta 18,000 millones de dólares, distribuidos estratégicamente en sectores clave como el turismo, el comercio minorista, la logística, las finanzas y los servicios portuarios.

GAESA fue creado originalmente para generar ingresos para las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y captar divisas durante el "periodo especial", la crisis económica provocada por la caída del bloque soviético en 1991. Desde entonces, la organización ha expandido su influencia hacia cadenas minoristas que venden productos en dólares, estaciones de combustible y servicios financieros. Un componente crucial de su estructura es Cimex, identificada como la mayor red comercial, financiera y logística del país, a través de la cual canaliza una gran parte de las divisas nacionales.

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Además, el conglomerado opera a través de Gaviota, una empresa de turismo que gestiona decenas de hoteles, marinas, restaurantes, servicios de taxi y alquiler de automóviles. Anteriormente, estos hoteles operaban en asociación con grupos hoteleros internacionales. La sede de GAESA se ubica en un edificio del centro histórico de La Habana, caracterizado por la ausencia de señalización visible que identifique a la institución.

Filiales tecnológicas y vínculos con potencias extranjeras

Las nuevas medidas afectan directamente a varias filiales de GAESA. Tecnoimport, empresa designada por el Departamento de Estado como la encargada de importar productos técnicos y equipamiento militar para las FAR, ha sido sancionada por adquirir bienes relacionados con los ejércitos de Rusia y China. Asimismo, Tecnotex, otra filial, enfrenta restricciones por supuestamente participar en la renovación de la flota de helicópteros de fabricación rusa y haber cooperado previamente con Corea del Norte.

El Departamento de Estado también ha señalado a la Unión de Industria Militar (UIM), holding responsable de la fabricación y reparación de armas. Washington afirma que UIM ha colaborado con entidades de defensa rusas para modernizar sistemas de armas de la era soviética. Otras entidades impactadas incluyen a la Empresa Militar Industrial Yuri Gagarin, dedicada a la reparación de helicópteros y aviones militares rusos, y Duna S.A., importadora acusada de facilitar la llegada de equipo militar desde Rusia y China.

Sanciones a altos mandos militares y diplomáticos

La campaña de castigos alcanza a la cúpula militar cubana. El ministro de Defensa, Álvaro López Miera, y el jefe del Estado Mayor General, Roberto Legra Sotolongo (quien también es viceministro primero del Ministerio de las Fuerzas Armadas, Minfar), son objeto de estas nuevas restricciones. Ambos ya habían sido sancionados previamente por el Departamento del Tesoro estadounidense tras las protestas antigubernamentales de 2021.

También fueron incluidos José Antonio Remón Rodríguez, jefe de la dirección de relaciones exteriores del Minfar, y Oscar Enrique Biosca Gallego, supervisor de asuntos económicos. Además, el Departamento de Estado apuntó a los agregados militares de Cuba en Moscú y Beijing, Mónica Milián Gómez y Waldo Pérez Cortés respectivamente, acusándolos de estar involucrados en adquisiciones militares y cooperación de defensa con esas dos naciones.

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Aunque GAESA y su directora ejecutiva, la general de brigada Ania Guillermina Lastres, ya habían sido sancionadas por la administración Trump en mayo, los críticos argumentan que atacar a esta institución podría ser contraproducente. Un exoficial de la CIA señaló en declaraciones previas que GAESA es una de las pocas instituciones gubernamentales interesadas en abandonar el modelo económico comunista, sugiriendo que podría desempeñar un papel similar al de los militares vietnamitas durante la transición de ese país.

Estas últimas medidas reflejan la creciente preocupación de Estados Unidos por las relaciones militares de Cuba con Rusia y China, aliados fuertes de la isla. La escalada de sanciones busca intensificar la presión sobre la estructura de poder cubano mientras persiste la inestabilidad política y económica en la región.