La ciudad autónoma de Ceuta enfrenta una nueva crisis migratoria tras la entrada masiva de miles de personas procedentes de Marruecos. Videos difundidos en redes sociales muestran centenares de personas alcanzando la costa a nado y, horas más tarde, un ingreso masivo de familias enteras que lograron bordear el espigón y entrar a pie por uno de los laterales de la aduana. El despliegue de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía Local fue inmediato para controlar la situación y evitar colapsos en el tráfico. Los recién llegados fueron desviados hacia la zona del Hospital Universitario y, en su mayoría, se dirigieron al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Entre ellos había niños acompañados por sus padres, que celebraban haber conseguido entrar en territorio español.
Presidente de Ceuta solicita emergencia nacional
El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, solicitó al gobierno de Pedro Sánchez la declaración de emergencia nacional y pidió que se asuma un “mando único” con acciones “contundentes” ante lo que calificó como una crisis de gran magnitud. “Estamos ante una situación que desborda nuestras capacidades”, declaró Vivas, según medios locales. Sin embargo, el Ejecutivo rechazó la petición, argumentando que la normativa de protección civil no contempla la emergencia nacional para casos de flujos migratorios. El ministro del Interior anunció que viajará a Ceuta este viernes y subrayó que Marruecos está cooperando “leal y permanentemente” con España para frenar la llegada de migrantes, destacando que las fuerzas de seguridad marroquíes han detenido a numerosas personas que intentaban acceder.
Recursos desbordados en el CETI
El CETI, diseñado para 512 plazas, aloja actualmente a 727 personas, en su mayoría de origen magrebí, mientras otros migrantes improvisan campamentos en los alrededores. En menos de dos semanas, alrededor de 2.000 personas han logrado entrar en Ceuta por vía marítima, incluyendo unos 500 menores no acompañados y 18 mujeres marroquíes, un perfil poco habitual en este tipo de flujos. La situación se agrava por el aumento de fallecidos en la ruta marítima. En las últimas 24 horas se recuperaron cuatro cuerpos en distintos puntos del litoral ceutí, elevando a 31 las muertes registradas en lo que va de año en las costas de Ceuta. Estas cifras corresponden únicamente a los cuerpos recuperados por los servicios de rescate.
Antecedentes de la crisis fronteriza
Esta nueva oleada recuerda a la crisis de mayo de 2021, cuando más de 8.000 personas cruzaron a nado o caminando desde Marruecos, aprovechando una relajación en los controles fronterizos. En aquella ocasión, España desplegó al Ejército y devolvió a la mayoría de los migrantes en virtud de acuerdos bilaterales. Ahora, la llegada masiva se produce en un contexto de tensiones diplomáticas latentes y con un sistema de acogida saturado. Organizaciones humanitarias han denunciado la falta de recursos y han instado a las autoridades a garantizar la atención adecuada, especialmente para los menores no acompañados. La Fiscalía de Menores ya ha intervenido para coordinar su protección.
El gobierno español, por su parte, insiste en la cooperación con Marruecos como clave para gestionar los flujos. No obstante, la oposición política y el gobierno local de Ceuta critican la falta de medidas concretas y reclaman un plan integral que aborde tanto la seguridad fronteriza como las causas estructurales de la migración. Mientras tanto, en las calles de Ceuta, la vida cotidiana se ha visto alterada: el tráfico se ha restringido cerca de la frontera y se han habilitado albergues temporales. La comunidad espera que la visita del ministro del Interior traiga soluciones efectivas a una crisis que, según las proyecciones, podría agravarse en los próximos días.



