Irán y Estados Unidos suspendieron el lunes sus ataques recíprocos y otorgaron un respiro a la navegación y la industria petrolera en el Golfo, mientras el presidente Donald Trump concede “un poco de margen” a la vía diplomática con Teherán, según su representante ante la ONU.
Irán anunció la pausa en sus bombardeos de represalia contra aliados de Estados Unidos en Medio Oriente tras pasar una segunda noche sin bombardeos. “Las dos últimas noches, los estadounidenses detuvieron sus ataques. Como nuestra estrategia está esencialmente basada en la respuesta, también hemos interrumpido nuestras operaciones”, afirmó el portavoz militar iraní Mohamad Akraminia. Sin embargo, advirtió que si los estadounidenses “insisten en continuar la guerra, particularmente a través de ataques aéreos”, el conflicto “se extenderá aún más”.
Señales de distensión desde Washington
Por su parte, el embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, declaró que Trump está “dando algo de espacio a las conversaciones, les está dando un poco de margen”. No obstante, subrayó que su país sigue “listo” para atacar Irán y que se han desplegado más recursos en la región. “Las fuerzas armadas estadounidenses tienen todo lo que necesitan para llevar a cabo esta campaña tan eficazmente como sea necesario”, aseguró Waltz, y añadió que quienes filtran información sobre una supuesta escasez de municiones “merecen estar en la cárcel”.
Según informes de CNN citando una fuente del Pentágono, las operaciones estadounidenses contra Irán están “en pausa”. El New York Times, por su parte, indicó que los planes de escalar la campaña quedaron congelados en parte por la disminución de municiones, según dos personas informadas. Trump también se expone al riesgo de una expansión de la guerra en Oriente Medio, el distanciamiento de aliados en el Golfo y un impacto mayor en la economía mundial.
Impacto en los mercados petroleros
Los precios del petróleo cayeron más de 5% la mañana del lunes en la apertura del mercado asiático ante la perspectiva de una tregua entre Estados Unidos e Irán. La calma relativa en la región, tras casi dos semanas de enfrentamientos alrededor del estratégico estrecho de Ormuz, clave para el comercio de hidrocarburos, generó expectativas de una reanudación de las negociaciones entre Washington y Teherán.
Pese al alto el fuego firmado en abril y al protocolo de acuerdo de junio para avanzar en una paz duradera, ambos países reanudaron las hostilidades en las últimas dos semanas debido a las tensiones en el estrecho de Ormuz. Irán volvió a cerrar el paso con la renovación de hostilidades, después de haberlo abierto tras la firma del protocolo de acuerdo que preveía un ciclo de negociaciones de paz de 60 días.
Movimientos en el estrecho de Ormuz
En las últimas 24 horas, seis navíos que intentaron cruzar ese paso fueron detenidos, afirmó la televisión estatal de Irán. La navegación en la zona sigue siendo riesgosa, aunque la pausa en los ataques ha reducido la tensión momentáneamente. La comunidad internacional observa con atención los próximos pasos, especialmente la visita del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a la Casa Blanca este martes.
Se espera que Netanyahu inste a Trump a mantener una postura firme frente a Irán, en particular sobre el programa nuclear. Netanyahu declaró a la cadena Fox News que respalda plenamente los esfuerzos de Trump para detener el programa nuclear de Irán. “Si puede hacerlo sin volver a un conflicto militar intenso, está bien. ¿Por qué no? Pero de una forma u otra, tienen que poner fin a su programa nuclear, y con un acuerdo o sin él, eso tiene que terminar”, afirmó.
Contexto y perspectivas
Irán defiende que su programa nuclear tiene fines civiles, pero Estados Unidos y sus aliados sostienen que su objetivo es desarrollar un arma atómica. Aunque el viernes el mandatario estadounidense no descartó ataques de mayor envergadura contra Irán, la relativa calma actual abre la puerta a una posible desescalada. La suspensión de ataques revivió la esperanza de una reanudación de las negociaciones, truncadas por los combates en el estrecho de Ormuz.
Analistas señalan que la tregua podría ser frágil, ya que ambas partes mantienen sus capacidades militares en alerta. Sin embargo, el respiro en los bombardeos y la caída en los precios del petróleo son señales de que el diálogo podría prevalecer sobre la confrontación armada.



