Las autoridades palestinas denunciaron un nuevo ataque mortal por parte de soldados israelíes contra civiles en el sur de Cisjordania. Un bebé de siete meses perdió la vida y sus padres resultaron heridos luego de que el ejército israelí abriera fuego contra el vehículo en el que viajaban, según informó el ministerio de Salud palestino.
Detalles del ataque
El incidente ocurrió la noche del viernes en las cercanías de Hebrón, una ciudad ubicada en el sur de Cisjordania ocupada. Tareq Barbarawi, director del hospital gubernamental de Hebrón, confirmó que el bebé fue ingresado con heridas graves y posteriormente falleció. Sus padres sufrieron lesiones leves. La agencia oficial palestina Wafa reportó que los soldados israelíes dispararon directamente hacia el automóvil de la familia.
Contexto de violencia creciente
Israel mantiene la ocupación de Cisjordania desde 1967. La violencia en el territorio se ha intensificado desde el inicio de la guerra en Gaza, desencadenada por el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023. Según datos de la AFP basados en el ministerio de Salud palestino, desde entonces al menos mil 80 palestinos han muerto por acciones de soldados o colonos israelíes, entre combatientes y civiles. En el mismo período, 46 israelíes, civiles y soldados, han perdido la vida en ataques palestinos u operaciones militares.
Impacto en la infancia palestina
UNICEF informó en mayo de 2026 que al menos 70 niños y adolescentes palestinos murieron y más de 800 resultaron heridos en los territorios palestinos ocupados (excluyendo Gaza) desde principios de 2025. El 93% de estas muertes fueron causadas por fuerzas israelíes, mientras que el resto se atribuyó a ataques de colonos u otros incidentes relacionados con la ocupación. En Gaza, la situación es aún más crítica: hasta febrero de 2026, al menos 21 mil 289 niños habían muerto desde el inicio de la guerra, y decenas de miles más resultaron heridos, huérfanos o desplazados.
Denuncias internacionales
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos documentó en marzo de 2026 que más de 36 mil palestinos fueron desplazados forzosamente en Cisjordania debido a la expansión de asentamientos y la violencia de colonos. La ONU advirtió que estas acciones podrían constituir una política de transferencia forzosa de población e incluso limpieza étnica. Los asentamientos israelíes en territorio ocupado son considerados ilegales por la comunidad internacional.
Exfuncionarios israelíes señalaron que la violencia de los colonos opera bajo un esquema de tolerancia institucional que favorece el desplazamiento de comunidades palestinas. Además, organismos internacionales y expertos independientes han acusado a Israel de cometer crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad en los territorios palestinos ocupados. En Líbano, la ONU denunció que ataques israelíes posteriores al alto el fuego de noviembre de 2024 dejaron al menos 127 civiles muertos y provocaron nuevos desplazamientos.
La impunidad en las investigaciones es otro aspecto crítico: desde 2020, más de mil 100 palestinos han muerto a manos de soldados o colonos, pero la mayoría de las investigaciones terminan sin acusaciones formales. La comunidad internacional exige rendición de cuentas por las acciones militares israelíes en la región.



