Edwin Jovanny López Cornejo, un migrante salvadoreño de entre 39 y 41 años, falleció el sábado en un hospital de Newark, Nueva Jersey, después de sufrir una emergencia médica mientras se encontraba detenido en el centro de detención Delaney Hall. Su familia acusa a las autoridades migratorias de negligencia por no suministrarle los medicamentos que necesitaba para controlar la diabetes y la epilepsia, mientras que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) asegura que recibió "la atención médica adecuada".
Detención y emergencia médica
López Cornejo llevaba aproximadamente seis semanas detenido en Delaney Hall, luego de que ICE lo arrestara el 18 de junio por haber "reingresado ilegalmente a Estados Unidos", según informó la agencia. El sábado, el hombre sufrió una "emergencia médica" y fue trasladado al University Hospital de Newark, donde murió. ICE indicó que la causa oficial de muerte aún está pendiente de revisiones médicas adicionales.
La versión oficial contrasta con el relato de la familia. El hermano de López Cornejo declaró a Noticias Telemundo AHORA 360 que el detenido tenía tratamientos prescritos "para eso que debía tomar de por vida" y que "esas pastillas no se las suministraron". María Cornejo, madre del fallecido, afirmó que su hijo padecía diabetes y convulsiones relacionadas con epilepsia, y denunció: "Fue negligencia médica, porque tampoco le dieron los auxilios que él necesitó".
Detalles del deceso según la familia
María Cornejo relató que habló con su hijo por última vez el viernes, cuando él le comentó que se sentía mal. Según su versión, López Cornejo sufrió una caída dentro de las instalaciones de Delaney Hall. La madre aseguró que los agentes de ICE solo acudieron para trasladarlo al hospital y que, para ese momento, su hijo ya no presentaba signos de vida.
La mujer también indicó que no fue contactada directamente por las autoridades para informarle sobre el fallecimiento; recibió la noticia a través del hospital. "Exijo una respuesta, exijo que haya justicia no solo por mí y por mi hijo sino por todo lo que está pasando", expresó a AHORA 360.
Respuesta de ICE
ICE sostiene que López Cornejo recibió "la atención médica adecuada" mientras estuvo detenido y que el personal de Delaney Hall llamó al 911 después de la emergencia. La agencia reiteró que "la causa oficial de defunción queda pendiente de más revisiones médicas".
Las declaraciones de la familia y de ICE dejan abierta la interrogante sobre las circunstancias previas al deceso y si el detenido recibió los medicamentos necesarios antes de ser hospitalizado.
Delaney Hall bajo escrutinio
La muerte de López Cornejo ocurre en medio de una creciente controversia en torno a Delaney Hall, un centro con capacidad para aproximadamente 1,000 personas que ha sido escenario de protestas y denuncias en los últimos meses. Manifestantes han cuestionado las condiciones de detención, incluyendo problemas con la atención médica, la alimentación, la higiene y la calidad del agua.
Según la oficina de la gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, algunos detenidos han reportado que el agua no es potable, además de quejas por falta de atención médica y propagación de enfermedades como gripe y Covid-19. El centro, que anteriormente funcionó como instalación de rehabilitación para personas con adicciones, permaneció cerrado durante años antes de reabrir en 2025 como centro de detención migratoria. La empresa privada GEO Group opera las instalaciones bajo contrato con el gobierno federal.
Antecedentes de muertes en el centro
López Cornejo no es la primera persona que muere bajo custodia en Delaney Hall. En diciembre de 2025 falleció Jean Wilson Brutus, un migrante haitiano. Este historial ha provocado llamados para cerrar el centro. El senador demócrata Cory Booker declaró: "Esta no es la primera muerte de un detenido en Delaney Hall, y, en ausencia de una acción decisiva, no será la última".
La gobernadora Sherrill también se pronunció, afirmando que el centro "debe ser clausurado". El alcalde de Newark, Ras Baraka, exigió igualmente el cierre y señaló que GEO Group e ICE "han demostrado un desprecio por la transparencia, la supervisión pública y las leyes diseñadas para proteger la salud, la seguridad y la dignidad de quienes están bajo su custodia".
Reacciones de organizaciones y legisladores
La Unión Americana para las Libertades Civiles (ACLU) criticó las condiciones en Delaney Hall. "Esta tragedia es otro resultado devastador de las condiciones inhumanas rampantes en Delaney y en otros centros de detención a lo largo del país, donde a la gente se les niega de manera rutinaria cuidado médico apropiado, acceso a comida y que tengan condiciones salubres", señaló la oficina de la ACLU en Nueva Jersey.
La representante demócrata Bonnie Watson Coleman cuestionó las circunstancias de la detención: "Edwin había vivido en Estados Unidos desde niño. Todo da cuenta de que era un integrante íntegro y respetable de su comunidad. Su detención fue suficientemente cruel, pero si realmente le negaron acceso a sus medicamentos, eso pudiera significar homicidio". Esta acusación aún no ha sido establecida oficialmente y deberá ser investigada.
Contexto más amplio de muertes bajo custodia
El caso de López Cornejo se suma a otros fallecimientos bajo custodia migratoria durante el segundo mandato del presidente Donald Trump. Uno de ellos es el de Priciliano Trejo, de origen mexicano, quien murió en el centro de detención de Stewart, en Georgia; su familia denunció que no recibió atención médica hasta que entró en coma.
Según datos de ICE citados en reportes, más de 20 personas habrían muerto en centros de detención durante el último año, aunque otras fuentes contabilizan una cifra mayor al considerar diferentes categorías de fallecimientos. Ante esta situación, el Gobierno de México presentó a finales de julio una demanda legal para esclarecer las muertes de mexicanos bajo custodia migratoria en Estados Unidos.
Legado familiar y exigencia de justicia
López Cornejo deja una hija de 12 años. Su madre, María Cornejo, pidió que se esclarezcan los hechos: "Mi hijo no tenía vicios, no tenía récord [criminal], era un excelente hijo". La familia espera conocer qué ocurrió en las horas previas al traslado al hospital y si recibió los medicamentos y la atención necesarios. Por ahora, ICE mantiene su versión de que el salvadoreño recibió atención adecuada y que la causa de muerte se determinará tras las revisiones médicas.



