Agua embotellada en México: estudio revela alto consumo de nanoplásticos y riesgos para la salud
Agua embotellada en México: alto consumo de nanoplásticos

Agua embotellada en México: estudio revela alto consumo de nanoplásticos y riesgos para la salud

Un estudio reciente ha generado alerta por la presencia de nanoplásticos en el agua embotellada en México. Investigaciones de la Universidad de Columbia indican que lo que antes era visible como residuos flotando en el océano, hoy podría estar presente en el organismo humano, convirtiendo al agua envasada en una de las principales fuentes de ingesta masiva de estas partículas diminutas.

Datos alarmantes sobre el consumo y la contaminación

De acuerdo con los hallazgos científicos, cada litro de agua embotellada puede contener hasta 240 mil nanopartículas de plásticos, capaces de ingresar al cuerpo humano y afectar las defensas del organismo. El impacto es particularmente mayor en países con alto consumo de agua en botella, como México. Según cifras del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), el consumo anual alcanza los 282 litros por persona, lo que representa cinco veces el promedio mundial.

Al contrastar estas cifras, organismos como el World Wildlife Fund (WWF) estiman que una persona podría ingerir en promedio 5 gramos de plástico a la semana, cantidad equivalente al peso de una tarjeta de crédito. Esto subraya la magnitud del problema en un contexto donde el agua embotellada es una fuente común de hidratación.

¿Qué son los nanoplásticos y por qué preocupan?

A diferencia de los microplásticos, los nanoplásticos son mil veces más pequeños que un cabello humano. Este tamaño microscópico les permite atravesar tejidos, ingresar al torrente sanguíneo y alojarse en órganos vitales como el corazón, pulmones e hígado. Algunos estudios advierten que su presencia podría incrementar el riesgo de enfermedades cardiovasculares, incluidos ataques cardíacos.

La revista científica Toxicological Sciences publicó en 2024 que la exposición comienza incluso antes del nacimiento. En un análisis citado, se detectaron microplásticos en el 100% de las placentas estudiadas, lo que resalta la urgencia de abordar esta problemática desde una perspectiva de salud pública.

Factores que elevan el riesgo en México

Especialistas advierten que en México existen condiciones que pueden acelerar la liberación de micro y nanoplásticos en el agua. Entre los factores clave se incluyen:

  • Exposición prolongada al calor
  • Transporte bajo el sol
  • Ciclos repetidos de llenado en garrafones

Las altas temperaturas pueden actuar como catalizador, favoreciendo la liberación de partículas y compuestos químicos en el agua que se consume diariamente, lo que agrava la situación en un país con climas cálidos y hábitos de consumo intensivos.

Medidas para reducir la exposición a micro y nanoplásticos

Ante el crecimiento del riesgo, especialistas recomiendan implementar acciones preventivas en el hogar para mitigar la exposición. Algunas recomendaciones incluyen:

  1. Reducir el uso de envases de plástico, evitando botellas y garrafones desechables siempre que sea posible.
  2. Utilizar sistemas de purificación de alta eficiencia que funcionen como barrera adicional antes del consumo, filtrando partículas nocivas.
  3. Evitar consumir agua en botellas que hayan estado expuestas al sol o altas temperaturas, como dentro de vehículos, para minimizar la liberación de plásticos.

La problemática de los microplásticos y nanoplásticos es considerada por la comunidad científica como un riesgo actual y creciente. En un país con alto consumo de agua embotellada, los estudios continúan evaluando el alcance de su impacto en la salud, subrayando la necesidad de políticas y conciencia pública para enfrentar este desafío ambiental y sanitario.