México enfrenta crisis hídrica con 35 millones sin agua suficiente y 50% de pérdidas por fugas
Crisis hídrica en México: 35 millones sin agua suficiente y 50% de fugas

México enfrenta una crisis hídrica crítica con millones sin acceso adecuado al agua

En México, los flujos hídricos naturales, cuencas y acuíferos han sido alterados de forma crítica, generando una situación de emergencia que afecta a millones de personas. Con la llegada de la época de estiaje, caracterizada por altas temperaturas y escasez de agua, el país se enfrenta a una crisis hídrica profunda donde el 13.7% de las cuencas presentan disponibilidad crítica, agravada por una década de desinversión en el sistema e infraestructura hídrica.

El acceso desigual al agua: una vulnerabilidad social extendida

Aunque el acceso a la red pública es el principal mecanismo de abastecimiento de agua, la infraestructura actual no garantiza cobertura universal. En México existen al menos 6 millones de hogares sin acceso formal al agua, según datos reveladores de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024.

De acuerdo con esta encuesta, unos 32.5 millones de hogares cuentan con agua del servicio público de un total de 38.3 millones de hogares. Esto significa que aproximadamente 6 millones de hogares, equivalente al 15.2% del total, carecen de conexión formal a la red de agua, constituyendo el núcleo de la vulnerabilidad social en materia hídrica.

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La verdadera dimensión del problema: 35 millones de personas afectadas

Según un estudio del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), la situación es aún más grave de lo que aparenta. Al sumar esta carencia de conexión formal a la intermitencia del servicio en las redes existentes, se obtiene que un total de 35 millones de personas en México carecen de agua en calidad y cantidad suficiente y dependen de fuentes alternativas o precarias para su abastecimiento.

"Esta brecha es producto de una década de desinversión, marcada por la falta de mantenimiento y expansión de las redes urbanas, que ha consolidado un acceso desigual", advierte el documento del CIEP, destacando cómo la falta de inversión sostenida ha profundizado las desigualdades en el acceso al vital líquido.

La desinversión crónica y sus consecuencias

El análisis del CIEP recuerda que, aunque el gobierno federal reconoció que el agua es un derecho humano y un motor esencial para la productividad económica, la inversión proyectada a través del Plan México y el Plan Nacional Hídrico asciende a 186,567 millones de pesos para el sexenio, lo que representa una inversión promedio de apenas 0.08% del PIB.

Estos recursos están muy lejos de las recomendaciones de la CEPAL, que estima necesaria una inversión del 1.3% del PIB para garantizar el acceso al agua en la región. La caída del presupuesto para la Comisión Nacional del Agua (Conagua) no solo ha impedido la construcción de nueva infraestructura, sino que ha afectado gravemente la operatividad del sistema actual.

El drama de las fugas: 50% del agua se pierde

De acuerdo con el Sistema Nacional de Información de Conagua, en 2023 se registró que hasta el 50% del agua se pierde por fugas en los sistemas de captación y distribución. Esta alarmante cifra representa una pérdida masiva del recurso hídrico que podría abastecer a millones de personas si se contara con infraestructura adecuada y mantenimiento preventivo.

Estrés hídrico: el norte y centro del país en situación crítica

El balance entre extracción y recarga natural revela un panorama crítico para el desarrollo nacional. El Índice de Estrés Hídrico, que mide esta relación, muestra que gran parte del norte y centro del país presenta niveles de sobreexplotación preocupantes.

Estados como:

  • Baja California (1.54)
  • Chihuahua (1.51)
  • Aguascalientes (1.39)
  • Zacatecas (1.22)

registran índices superiores a 1.0, lo que implica una extracción mayor a la capacidad de recarga natural. Esta situación compromete la sostenibilidad productiva y el derecho humano al agua en las regiones de mayor dinamismo económico del país, según datos de Conagua de 2023.

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El intento de cambio de modelo y los desafíos pendientes

Tras una década de desatención presupuestal que redujo la capacidad operativa de la infraestructura nacional, el Estado intenta pasar de un modelo de gestión fragmentado y de reacción ante la escasez, a uno de planeación estratégica y soberanía hídrica.

La inversión proyectada de 186,567 millones de pesos es la herramienta con la que el gobierno busca resarcir el abandono financiero del pasado. Sin embargo, este monto representa una inversión anual de 0.08% del PIB, lo cual está significativamente por debajo del mínimo recomendado por la CEPAL para la región, planteando serias dudas sobre su efectividad para resolver la crisis hídrica que afecta a millones de mexicanos.