Golpe al acaparamiento: Ley de Aguas enfrenta el "mercado negro" con sanciones severas
El Gobierno de México, a través de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), ha presentado los avances y impactos de la nueva Ley de Aguas, una legislación diseñada para terminar con los privilegios históricos en el manejo del recurso hídrico. En la conferencia mañanera de la presidenta Claudia Sheinbaum, Efraín Morales López, director general de Conagua, destacó que esta ley representa un cambio profundo al eliminar la transferencia de concesiones entre particulares, priorizando el derecho humano al agua para todos los mexicanos.
Principales ejes de la reforma hídrica
Los ejes centrales de la nueva Ley de Aguas incluyen:
- Eliminar transmisiones entre particulares: Poniendo fin al mercado negro del agua.
- Prohibir cambios de uso: Evitando la conversión de concesiones agrícolas a fines lucrativos.
- Limitar el acaparamiento: Estableciendo cuotas de garantía para prevenir la acumulación excesiva.
- Combatir el uso ilegal: Dotando a las autoridades de mayores facultades para proteger las aguas nacionales.
- Promover justicia social: Reconociendo sistemas comunitarios de agua en ejidos, comunidades y pueblos indígenas.
Casos documentados de abuso y especulación
Durante la presentación, se expusieron varios casos de mal uso de concesiones. En Zacatecas, siete concesiones iniciales se multiplicaron a 50, generando ingresos de hasta 54 millones de pesos para un solo particular. En la Laguna de Hormigas, Chihuahua, se detectaron concesiones sin infraestructura operativa, presuntamente otorgadas para su reventa en acuíferos sobreexplotados. La presidenta Sheinbaum comentó: "Si este acuífero permitía la explotación de 100 metros cúbicos y ya estaba concesionado a alguien que nunca lo usó, otra persona que realmente lo necesitaba ya no podía obtenerlo".
Además, se exhibió a la familia del diputado federal Mario Calzada en Querétaro, que utilizaba concesiones agrícolas y pecuarias para comercializar agua mediante pipas y un residencial con campo de polo. Sheinbaum señaló: "Mientras la gente a un lado no tiene agua, se utilizaban concesiones agrícolas para lucrar". Otros casos incluyen extracción ilegal en Nayarit, donde el agua se vendía en pipas a precios de hasta 5 mil pesos, y tomas clandestinas en Baja California Sur que desviaban el recurso antes de su distribución.
Sanciones y consecuencias legales
Con la nueva legislación, estas conductas podrán enfrentar sanciones severas, incluyendo:
- Multas de hasta 3.5 millones de pesos.
- Penas de prisión de hasta cinco años.
- Cancelación de concesiones.
Efraín Morales López también puntualizó que se han identificado irregularidades en empresas como refresqueras y embotelladoras, relacionadas con acaparamiento, sobreexplotación e incumplimientos en pagos. Sheinbaum atribuyó estos problemas a la anterior Ley de Aguas, elaborada durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, que permitió la comercialización del agua como mercancía, con múltiples concesiones otorgadas en administraciones posteriores.



