México DF implementa tecnología de punta para rehabilitar su red hídrica subterránea
En una entrevista exclusiva para el programa Cara a Cara, el titular de la Secretaría de Gestión Integral del Agua (SEGIAGUA), Mario Esparza, reveló los avances tecnológicos que están transformando la gestión del agua en la Ciudad de México. La innovación central consiste en una cámara robot especializada que recorre el interior de las tuberías para detectar anomalías y evaluar el estado real de la infraestructura hídrica.
Mantenimiento preventivo y rehabilitación sin zanjas
El objetivo principal ya no es solamente reparar fugas cuando estas ya han causado daños visibles, sino implementar un sistema de mantenimiento preventivo que identifique fracturas internas antes de que se conviertan en problemas mayores. La tecnología permite inspeccionar las entrañas del sistema sin necesidad de intervenciones invasivas iniciales.
Pero la verdadera revolución viene con el método de rehabilitación mediante "manga" térmica, un revestimiento interno que se introduce dentro de las tuberías existentes sin necesidad de abrir zanjas en las calles. Este proceso implica:
- Introducción del material de revestimiento en el interior de la tubería
- Inflado y fijación mediante un proceso térmico controlado
- Creación de una nueva capa interna que renueva completamente la tubería
- Extensión de la vida útil estimada en hasta 50 años adicionales
Comparación con métodos tradicionales y beneficios
La diferencia con los métodos convencionales es abismal. Anteriormente, una reparación típica podía requerir:
- Apertura de grandes zanjas en calles y avenidas
- Afectar significativamente la vialidad y el tráfico urbano
- Tiempos de ejecución de hasta dos semanas por intervención
- Alto costo económico y social
Con la nueva tecnología, se pueden rehabilitar tramos completos de tuberías sin romper el pavimento, reduciendo considerablemente:
- Las afectaciones al tránsito vehicular
- Los costos operativos y de mantenimiento
- La probabilidad de que las fugas reaparezcan a corto plazo
- El impacto ambiental de las obras tradicionales
Inversión y metas de rehabilitación
La inversión inicial para este proyecto ronda los 150 millones de pesos, con la adquisición de dos equipos especializados: uno para tuberías de agua potable y otro para el sistema de drenaje. La meta establecida para 2026 es rehabilitar aproximadamente 50 kilómetros anuales de red hídrica utilizando esta tecnología.
Según cálculos oficiales, esta inversión podría recuperarse en aproximadamente un año, gracias a la reducción significativa en pérdidas de agua y costos operativos del sistema. La eficiencia financiera acompaña así a la eficiencia técnica.
Contexto hídrico de la Ciudad de México
El Secretario Esparza reconoció que actualmente existen zonas, especialmente en la periferia de la ciudad, que todavía sufren de tandeo en el suministro de agua. La meta al final del sexenio es ambiciosa pero clara: lograr que toda la Ciudad de México tenga agua todos los días sin interrupciones.
Actualmente, del total de agua extraída -que proviene de cerca de 800 pozos, además de los sistemas Cutzamala y Lerma- se aprovecha aproximadamente el 60%. El reto principal radica en mejorar el 40% restante asociado a la eficiencia del sistema, donde las fugas y pérdidas representan un problema crítico.
Responsabilidad compartida y futuro del sistema
La tecnología ya está trabajando bajo tierra, recorriendo las tuberías de la capital mexicana. Sin embargo, el Secretario Esparza enfatizó que el reto ahora es de corresponsabilidad: tanto la ciudadanía como las autoridades deben trabajar con el mismo nivel de compromiso para garantizar la sostenibilidad del sistema hídrico.
La implementación de estas tecnologías representa un cambio de paradigma en la gestión del agua urbana, pasando de un modelo reactivo a uno preventivo, y de métodos invasivos a soluciones inteligentes que minimizan el impacto urbano mientras maximizan la eficiencia del recurso más vital para la ciudad.