El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, John Ratcliffe, sostuvo este jueves una reunión en La Habana con representantes del Ministerio del Interior de Cuba, según informaron las autoridades cubanas. Este encuentro se produce en un momento de elevada tensión entre ambas naciones.
Reunión en La Habana
En un comunicado difundido en medios oficiales, el Gobierno cubano señaló que la reunión ocurrió "en un contexto caracterizado por la complejidad de las relaciones bilaterales, en aras de contribuir al diálogo político entre ambas naciones, como parte de los esfuerzos por afrontar el escenario actual". La nota explicó que la "dirección de la revolución", término que incluye al expresidente Raúl Castro y otros líderes sin cargos gubernamentales, "aprobó la realización de esta visita", la cual fue solicitada por representantes de la administración del presidente Donald Trump.
Pruebas presentadas por Cuba
Las autoridades cubanas indicaron que sus representantes aportaron elementos que "permitieron demostrar categóricamente" que la isla "no constituye una amenaza para la seguridad nacional de EU ni existen razones legítimas para incluirla en la lista de países que, supuestamente, patrocinan el terrorismo". El comunicado subraya: "Una vez más se evidenció que la isla no alberga, no apoya, no financia ni permite organizaciones terroristas o extremistas; ni existen bases militares o de inteligencia extranjera en su territorio, y nunca ha apoyado ninguna actividad hostil contra EU ni permitirá que desde Cuba se actúe contra otra nación".
Interés en la cooperación bilateral
El comunicado concluye que ambas partes mostraron interés "en desarrollar la cooperación bilateral entre los órganos de aplicación y cumplimiento de la ley, en función de la seguridad de ambas naciones, regional e internacional".
Contexto de tensión
Las relaciones bilaterales se encuentran en uno de los momentos de mayor tensión en décadas, con amenazas de agresión militar de EU hacia la isla, un escenario posible tras lo sucedido en Venezuela e Irán. Trump habló recientemente de "tomar" Cuba "casi de inmediato". Washington ha presionado desde enero al Gobierno cubano para que implemente reformas profundas en su sistema económico y político, a lo que La Habana se niega, alegando que esos ámbitos son parte de la soberanía nacional y no negociables.
Presiones económicas
Para aumentar la presión, Washington ha impuesto un bloqueo petrolero que agrava la crisis energética en Cuba, y ha publicado una Orden Ejecutiva que amplía las sanciones económicas, financieras y comerciales, incluyendo medidas extraterritoriales. Ambos países han iniciado un diálogo, con al menos una reunión física el 10 de abril en La Habana, pero hasta ahora no se han reportado avances ni detalles.



