La Fiscalía General de Oaxaca, encabezada por Bernardo Rodríguez Alamilla, logró desarticular una red delictiva especializada en el robo violento de cuentahabientes, que operaba en varias entidades del país. El caso tomó relevancia tras la detención de un operador del Centro de Inteligencia y Monitoreo de Banamex, ubicado en la Ciudad de México, quien presuntamente proporcionaba información clave para los asaltos.
Detenciones clave en Puebla y CDMX
Las investigaciones permitieron la captura de I.M.L., R.D.P. y M.A.S.V. el pasado 4 de mayo en Infonavit San Bartolo, Puebla. Un día después, fueron detenidos A.I.T.M., señalado como líder operativo de la banda, y J.C.C. en la Ciudad de México. Estas acciones fueron coordinadas por la Agencia Estatal de Investigaciones, en colaboración con el C5i Oaxaca y la Fiscalía de Puebla.
Modus operandi de la célula criminal
De acuerdo con el fiscal Rodríguez Alamilla, la red mantenía un esquema coordinado para identificar, seguir y despojar violentamente a cuentahabientes después de que realizaran movimientos bancarios de alto valor. El principal articulador sería Agustín M.S.R., quien laboraba en el centro de inteligencia de Banamex y facilitaba información estratégica para los robos.
Uno de los asaltos más significativos ocurrió el 29 de abril de 2026 en Oaxaca de Juárez, donde un trabajador del DIF estatal fue despojado de aproximadamente 3 millones 600 mil pesos. La investigación reveló que los delincuentes llegaron a Oaxaca un día antes, se hospedaron en un hotel del Centro Histórico y coordinaron la logística del ataque.
Vinculación con otros estados
Las pesquisas ministeriales indican que esta organización criminal habría participado en robos en Veracruz, Puebla, Estado de México y Aguascalientes. Por ello, la Fiscalía de Oaxaca notificó a las fiscalías de esas entidades, así como a la FGR, la CNBV y la CONDUSEF, para fortalecer las investigaciones y deslindar responsabilidades.
Tecnología e inteligencia contra el crimen
Mediante labores de inteligencia y videovigilancia, las autoridades lograron reconstruir la ruta de escape tras el asalto en Avenida Universidad, identificar vehículos, líneas telefónicas, zonas de resguardo y movimientos financieros relacionados con la estructura criminal. Estas acciones fueron fundamentales para cumplimentar las órdenes de aprehensión contra los presuntos integrantes de la red.



