El alma de Perú se juega dentro de tres domingos entre la derecha moderada que promete la eterna candidata, Keiko Fujimori, y el regreso de la izquierda populista de Pedro Castillo, encarcelado por intento de golpe de Estado, de la mano de su candidato, Roberto Sánchez, quedando fuera el candidato ultraderechista, Rafael López Aliaga, quien exige la anulación de las elecciones.
Oficialización de la segunda vuelta
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) de Perú oficializó este domingo que la hija del expresidente Fujimori, condenado por crímenes de lesa humanidad durante su mandato, competirá por la presidencia de Perú por cuarta vez consecutiva. Las anteriores veces fue en 2011, perdió contra Ollanta Humala; en 2016 contra Pedro Pablo Kuczynski, derrotada por menos de 0.24% de los votos; y contra Pedro Castillo, derrotada por apenas 44 mil votos.
Después de más de un mes de polémico escrutinio, tras las elecciones del 12 de abril, que dieron la victoria parcial a Fujimori, el margen de voto fue tan estrecho entre los candidatos de la izquierda y la ultraderecha, que la JNE no se atrevió a declarar el segundo más votado y quien pasaría a segunda vuelta, que se celebrará el 7 de junio.
Resultados ajustados
El conteo determinó que Fujimori fue la candidata más votada, con el 17.19%, al obtener 2,877,678 sufragios, seguida por Sánchez, con el 12.03%, al recibir 2,015,114 votos, en una ajustada definición por el segundo lugar con el ultraderechista Rafael López Aliaga, que quedó tercero con el 11.91%, al sumar 1,993,905 votos.
La venganza de Castillo
De volver a perder Fujimori —cuya candidatura divide profundamente a los peruanos, entre los partidarios, que defienden su derrota del terrorismo de Sendero Luminoso, y sus detractores, que denuncian sus crímenes contra la población— y de lograr la victoria Sánchez, Castillo habría reivindicado su denuncia de que fue encarcelado injustamente y que no intentó un golpe de Estado el 7 de noviembre de 2022, sino lo contrario, evitar que el Congreso lo destituyera mediante un golpe. El encarcelamiento de Castillo provocó protestas ciudadanas masivas, que fueron duramente reprimidas por su sucesora, Dina Boluarte, con más de 50 muertos y más de un millar de heridos.
La segunda vuelta determinará al presidente o presidenta que gobernará a Perú durante el próximo quinquenio, tras una década de inestabilidad que ha llevado al país a tener ocho mandatarios.



