La visita de Markwayne Mullin, máximo jefe del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, genera nerviosismo en México. No es la parte oficial la que preocupa, pues en ese terreno, funcionarios como García Harfuch, los secretarios de las fuerzas armadas y los responsables de inteligencia financiera podrán entenderse bien, ya que México comparte la idea de un hemisferio seguro y sin espacios de mando para los criminales. Lo que pone nervioso es que, como ya ha ocurrido antes, tras la visita y apenas Mullin ponga un pie en su país, surjan anuncios en tono mucho menos colaborativo, como más listados de extraditables o acciones unilaterales que traten a México como un vecino en minoría de edad. Es difícil que nuestros vecinos dejen de tener ese impulso por mostrar su poder aunque no haya necesidad de ello.
Adelanto electoral en Coahuila
En lo político, ir a Coahuila es como abandonar México. Allí la 4T hace su lucha, pero la agenda la pone el Partido Revolucionario Institucional, que nunca ha abandonado el ejecutivo estatal, y el gobernador Manolo se ve cómodo con la elección de julio. En efecto, esta entidad será la única que tendrá elecciones este año (descontando algún municipio veracruzano que repone un llamado a urnas) y se pondrán en juego, el próximo 7 de junio, 25 diputaciones locales: 16 de mayoría relativa y 9 de representación proporcional. Como en los viejos tiempos, el PRI busca carro completo y hay posibilidades de que lo logre. Sí, Coahuila es mundo aparte en este momento.
Veracruz, rinconcito observado
Veracruz está juntando una serie de casos en los que la opacidad apenas alcanza a tapar desastres en obras públicas. En este sentido, la infraestructura hospitalaria es una olla de presión que tarde o temprano reventará e incluirá casos emblemáticos como el Hospital Universitario. Pero ahora, para no desentonar con el año del Mundial, la millonaria inversión en el Estadio Luis Pirata Fuente parece haber sido una excelente idea entre quienes se repartieron los contratos que suman los mil 600 millones de pesos. ¿El costo original programado? 500 millones. Dos gobiernos estatales involucrados y ni una sola explicación de lo que está pasando.
La sociedad civil hace su parte, ¿y dónde está Aleida Alavés?
Es impresionante el terreno (en sentido literal y figurado) que perdió la alcaldía Iztapalapa en un lugar clave para lograr resarcir el tejido social como es Santa María Aztahuacan. Un modelo escolar de primer nivel, nacido de organizaciones civiles, para niñas, niños y jovencitos que hoy están tomando clases en aulas de lámina improvisadas. Y la autoridad local se deja ganar los terrenos aledaños por invasores y narcomenudistas justo en torno a donde se construye el nuevo plantel. Una vez más, la autoridad local parece ausente, todo ocurre sin que se entere ni aparezca. La sociedad civil hizo su parte, ¿la autoridad cuándo?



