Coahuila: Gobernador admite acuerdos con colectivas para limitar marcha 8M a pintas
Coahuila: Acuerdos limitaron marcha 8M a pintas

Coahuila: Gobernador admite acuerdos con colectivas para limitar marcha 8M a pintas

El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, confirmó públicamente que existió un trabajo de coordinación con colectivas feministas durante las actividades conmemorativas del Día Internacional de la Mujer, lo que resultó en que las manifestaciones se limitaran principalmente a pintas en monumentos históricos, evitando marchas masivas en las calles.

Presencia policial cuestionada en Saltillo

En la capital estatal, Saltillo, la presencia policial tanto dentro como fuera del contingente ha generado fuertes críticas por parte de diversas organizaciones feministas. El llamado grupo radical, encabezado por la colectiva Furia Feminista, que inicialmente solicitó la presencia de elementos de seguridad, declaró que incluso sin su petición, las fuerzas del orden "hubieran estado ahí", revelando la determinación institucional de mantener control sobre las manifestaciones.

El mandatario estatal defendió la estrategia, argumentando que la coordinación entre diversas instancias gubernamentales y las colectivas permitió que no se registraran afectaciones mayores durante las jornadas del 8M. "Tenemos información que todo transitó sin situaciones graves, obviamente están las pintas; sobre todo eso las pintas en edificios históricos y tengo entendido que estuvieron hablando con las colectivas y afortunadamente todo salió bien", declaró Jiménez Salinas.

Denuncias de criminalización de la protesta

Sin embargo, otras colectivas que quedaron detrás del bloque de mujeres policías expresaron su inconformidad a través de comunicados públicos. La Red de Aborto Seguro consideró que tanto la lona con el mensaje "Hasta aquí llega la marcha 8m Saltillo" como la presencia de la Policía Violeta, dependiente de la Secretaría de Seguridad del gobierno de Coahuila, representan una clara muestra de la criminalización de la protesta social.

"Meter policía dentro de una marcha feminista no es protección, es introducir dentro de la protesta a la institución encargada de vigilarla, contenerla y disciplinarla. Eso quedó más claro cuando las mismas policías estaban deteniendo e intimidando al contingente interseccional y transincluyente tratándolo como si fuera una amenaza", señalaron en un comunicado contundente.

Críticas a la apropiación del discurso feminista

Las organizaciones advirtieron que cuando el Estado identifica como riesgo a los sectores más críticos del movimiento feminista, administra la protesta para que no lo desborde, pero también se apropia del lenguaje feminista para proyectar una imagen de compromiso con la agenda de género, sin transformar las estructuras que producen la violencia contra las mujeres.

"Se pintan patrullas de morado, se crean unidades especializadas y se construye una narrativa institucional, pero siguen los feminicidios, la violencia sexual, la impunidad, la violencia vicaria y la criminalización de la protesta. Cuando el feminismo permite que el Estado entre a la marcha con uniforme y autoridad, ocurre algo peligroso: la protesta deja de incomodar al poder y empieza a legitimar su narrativa", agregó la colectiva en su análisis.

División dentro del movimiento feminista

El Frente Feminista de Saltillo denunció que en la organización del contingente "No pudieron apagarnos" se encuentran personas adheridas a acciones de violencia contra mujeres y a estructuras gubernamentales. "El feminismo que incomoda al poder no marcha de la mano del Estado, ni de quienes los sostienen", publicó el organismo en sus redes sociales.

Por su parte, la Red de Mujeres de la Laguna señaló que no debe tolerarse ni respaldarse un discurso de odio, ya que en dicha región también aparecieron mensajes de odio hacia colectivas críticas al gobierno estatal por la incidencia de la violencia contra las mujeres. Este organismo está integrado por más de una decena de colectivas de la zona.

Justificación de la presencia policial

En un comunicado separado, las organizadoras del contingente separatista que solicitó la presencia policial justificaron la medida, aunque continuaron criminalizando al bloque transincluyente. "Estamos conscientes de que la presencia policial nunca debería estar en una actividad feminista, pero dado el riesgo de que varones violentos pudieran presentarse y desestabilizar llegamos a la conclusión de que lo mejor para las asistentes era solicitar presencia de elementos que resguardan el orden", expresaron.

Sin embargo, testigos reportaron que las mujeres policías impidieron el paso no sólo de la comunidad trans, sino del resto de las mujeres que buscaban ingresar al contingente principal, generando más controversia sobre el verdadero propósito de la presencia de las fuerzas de seguridad durante las manifestaciones del 8M en Coahuila.