Amnistía Internacional denuncia grave crisis forense y de desapariciones en Sinaloa
La organización Amnistía Internacional México ha manifestado su "profunda preocupación" ante las múltiples denuncias sobre fallas sistemáticas en los procesos de identificación forense y en las investigaciones de desapariciones en el estado de Sinaloa. Esta alerta se produce después de que se realizara la exhumación de más de 50 cuerpos sin que, hasta el momento, exista un plan integral de identificación por parte de las autoridades correspondientes.
Exhumación masiva en Culiacán revela rezago institucional
La primera exhumación masiva llevada a cabo en el panteón 21 de Marzo de Culiacán concluyó con la recuperación de 57 cuerpos, según los reportes públicos disponibles sobre este operativo. Amnistía Internacional sostiene que esta situación no solo prolonga la angustiosa incertidumbre de las familias afectadas, sino que también exhibe un rezago institucional alarmante en materia forense y de justicia.
La organización ha señalado de manera contundente que la falta de personal especializado y la escasez de recursos en la Fiscalía General del Estado de Sinaloa están impidiendo avances sustanciales en las investigaciones de desapariciones. En su posicionamiento oficial, Amnistía ha hecho un llamado urgente a las autoridades para que:
- Implementen de inmediato un plan integral de identificación de los restos exhumados.
- Fortalecer las capacidades institucionales de las fiscalías y servicios forenses.
- Garantizar investigaciones efectivas, diligentes y con perspectiva de derechos humanos.
Vinculación con la crisis nacional de desapariciones
Amnistía Internacional ha relacionado directamente lo ocurrido en Sinaloa con los hallazgos documentados en su informe "Desaparecer otra vez: Violencias y afectaciones que enfrentan las mujeres buscadoras en México", publicado en julio de 2025. Este documento, basado en la experiencia de más de 600 mujeres buscadoras en todo el país, advierte que la búsqueda de personas desaparecidas en México se desarrolla en un entorno caracterizado por:
- Alto riesgo para las personas que buscan a sus seres queridos.
- Impunidad generalizada en los casos de desaparición.
- Violencia institucional por parte de las autoridades.
Los datos recopilados por Amnistía son contundentes: 97% de las mujeres buscadoras entrevistadas reportó haber enfrentado diversos tipos de violencias o afectaciones durante su labor. Entre estas se encuentran:
- Amenazas directas contra su integridad física.
- Casos de extorsión por parte de actores criminales.
- Ataques físicos y psicológicos.
- Desplazamiento forzado de sus comunidades.
- Daños severos a su salud física y mental.
La organización también ha advertido que muchas fiscalías estatales mantienen prácticas contrarias a estándares internacionales, entre las que destacan investigaciones deficientes, procesos de revictimización hacia las familias y demoras injustificadas en el registro de denuncias.
Exigencias concretas a las autoridades mexicanas
Frente a este panorama desolador, Amnistía Internacional ha urgido al Estado mexicano a tomar medidas concretas e inmediatas, entre las que se encuentran:
- Garantizar la identificación digna de todos los restos humanos recuperados.
- Asegurar el acceso efectivo a la justicia para las familias de personas desaparecidas.
- Establecer mecanismos eficaces de búsqueda e investigación con recursos suficientes.
- Reconocer y proteger de manera formal la labor esencial de las mujeres buscadoras, quienes han asumido tareas que legalmente corresponden a las autoridades.
El caso de Sinaloa vuelve a colocar en el centro del debate nacional la crisis forense histórica que afecta a México y la exigencia legítima de respuestas concretas para las miles de familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos. Esta situación evidencia la necesidad urgente de transformaciones profundas en el sistema de justicia y en las políticas públicas de búsqueda e identificación forense.



