Relación entre el INE y la Presidencia se deterioró tras investigación a Morena, según exconsejero
El exconsejero del Instituto Nacional Electoral (INE), Jaime Rivera, ha afirmado que la relación entre el organismo electoral y el poder presidencial sufrió un significativo deterioro tras la investigación realizada a Morena por un fideicomiso vinculado a damnificados del sismo de 2017. En declaraciones recientes, Rivera explicó que este caso marcó un punto de quiebre en las interacciones institucionales, especialmente después de que el entonces presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, reaccionara con fuertes críticas hacia el INE.
Fideicomiso de Morena desató un conflicto con el INE
Rivera detalló que el INE detectó irregularidades graves en un fideicomiso de Morena, donde se registraron un total de 78.8 millones de pesos, de los cuales 44.4 millones fueron en efectivo sin origen identificado. Según la investigación del organismo, existían indicios claros de que parte de estos recursos pudo haberse destinado de manera ilegal a la campaña electoral del partido. El exconsejero aseguró que el INE contó con pruebas contundentes, incluyendo videos bancarios, que permitieron concluir la existencia de un financiamiento ilegal en el proceso.
INE se convirtió en blanco político tras la investigación
Rivera sostuvo que, a pesar de que el INE validó el triunfo electoral de Morena en su momento, días después de la investigación, el organismo se transformó en un blanco de críticas y hostilidad por parte de figuras políticas. Reconoció abiertamente que esta situación impactó negativamente al instituto, contribuyendo a debilitar su papel como árbitro electoral imparcial en México. El exfuncionario señaló que la tensión generada ha tenido consecuencias duraderas en la percepción pública y en la estabilidad institucional.
Contexto de la salida de Rivera y advertencias sobre la democracia
Jaime Rivera concluyó su cargo como consejero del INE el pasado 4 de abril, junto con otras consejeras, en medio de un proceso administrativo relacionado con su voto a favor de aplazar la revocación de mandato en 2021. Al respecto, expresó que deja su posición con la "satisfacción del deber cumplido", pero también lanzó una advertencia sobre un creciente desencanto con la democracia en México. Según Rivera, este fenómeno ha favorecido el debilitamiento de instituciones clave, poniendo en riesgo el sistema electoral y la gobernabilidad del país.



