Organizaciones denuncian violaciones sistemáticas contra mujeres migrantes embarazadas en Estados Unidos
Varias organizaciones defensoras de derechos humanos presentaron este jueves graves acusaciones contra el gobierno del presidente Donald Trump, señalando que mantiene en detención a mujeres migrantes embarazadas a pesar de existir directrices federales que prohíben expresamente esta práctica. Las denuncias incluyen malos tratos, falta de acceso a cuidados médicos básicos y condiciones de reclusión inhumanas.
Violación de protocolos y atención médica negligente
Según las propias directrices del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), el gobierno estadounidense no debería "detener ni arrestar" a personas en estado de embarazo, en periodo de posparto o en lactancia, excepto en circunstancias excepcionales. Sin embargo, datos oficiales revelan que entre enero de 2025 y febrero de este año, las autoridades migratorias detuvieron a 498 personas en estas condiciones en centros de detención para migrantes.
Jesús González, trabajador social de la organización Florence Immigrant and Refugee Rights Project en Arizona, testificó que las mujeres embarazadas retenidas en el centro de detención Eloy, ubicado en las afueras de Tucson, no reciben el cuidado médico necesario para sus condiciones. "Estamos hablando de negligencias que ponen en riesgo vidas", afirmó durante una llamada con periodistas.
Casos específicos de abandono médico
Los activistas presentaron varios casos concretos que ilustran la gravedad de la situación:
- Esther, una migrante originaria de África, quedó embarazada después de sufrir una violación durante un secuestro mientras esperaba en México por una cita para solicitar asilo en Estados Unidos. Una vez en territorio estadounidense, fue puesta bajo custodia de las autoridades migratorias y durante todo su periodo de detención no recibió ningún tipo de atención médica, excepto vitaminas prenatales.
- Lupe Rodríguez, directora ejecutiva del National Latina Institute for Reproductive Justice, reveló que a principios de este año su organización recibió la denuncia de una migrante detenida que, a pesar de tener un embarazo de alto riesgo, no recibió cuidado médico durante cuatro meses y fue forzada a "dormir en el suelo y pasar hambre".
Traslado de menores embarazadas a estados con prohibición del aborto
Una de las prácticas más controvertidas denunciadas es el traslado de migrantes menores de edad embarazadas a albergues ubicados en Texas, donde el aborto está prohibido en la mayoría de los casos. Yvonne Rodríguez, directora de Reproductive Freedom For All, hizo referencia a un reporte publicado por el medio local The Texas Newsroom que documenta cómo el gobierno trasladó a más de una docena de migrantes menores embarazadas a un albergue al sur de Texas.
El medio local precisó que aproximadamente la mitad de estas menores quedaron embarazadas como consecuencia de abusos sexuales. Esta situación representa un cambio radical frente a las prácticas adoptadas por la administración anterior que, para cumplir con una orden judicial, buscaba colocar a las menores embarazadas en albergues donde el aborto fuera legal.
Contexto de detenciones récord y respuesta de activistas
Las denuncias surgen en un momento en que el gobierno actual mantiene un número récord de migrantes en detención, con casi 70 mil personas en estos centros durante el mes de febrero, según datos del centro TRAC de la Universidad de Syracuse.
Brigitte Amiri, abogada de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), enfatizó que "las jóvenes que llegan a Estados Unidos en busca de seguridad deben ser tratadas con respeto y dignidad, y la administración de Trump no debería politizar su atención médica". Amiri calificó las prácticas actuales como una violación sistemática de los derechos humanos más básicos.
Las organizaciones demandan una investigación inmediata sobre estas prácticas y el cumplimiento estricto de las directrices federales que protegen a las mujeres embarazadas en custodia migratoria.



