La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó que, debido a las intensas precipitaciones registradas el 11 y 12 de mayo en la capital del país, que ocasionaron un aumento crítico en los caudales de los ríos San Buenaventura y Magdalena, la administración del Parque Nacional Viveros de Coyoacán decidió cerrar sus puertas de manera preventiva durante el miércoles. Esta medida busca proteger la seguridad de los visitantes ante los riesgos derivados de las condiciones climáticas adversas.
Desbordamiento del río Magdalena afecta el parque
El desbordamiento del río Magdalena, que cruza una de las zonas más transitadas del parque, provocó daños en senderos y áreas peatonales, además de generar condiciones peligrosas debido a la saturación del suelo. Las autoridades señalaron que las brigadas de mantenimiento están realizando labores de limpieza, como el desazolve de canales internos, la remoción de lodo, la reposición de gravilla en la pista de corredores y la evaluación de la estabilidad de los árboles cercanos al cauce.
Riesgos identificados y medidas de seguridad
La Semarnat destacó que se detectó un riesgo latente de caída de árboles de gran altura y posibles deslizamientos en la pista de atletismo y zonas aledañas. Por ello, se restringió temporalmente el acceso al parque, que recibe entre tres mil y cuatro mil visitantes diarios. La dependencia agregó que la reapertura está prevista para el jueves 14 de mayo, siempre que las condiciones climáticas y de seguridad permitan garantizar un ingreso seguro para los usuarios.
Las autoridades continúan monitoreando la situación y recomiendan a la población mantenerse informada a través de canales oficiales. Se espera que una vez concluidas las labores de rehabilitación, el parque pueda retomar sus actividades normales.



