INE respira al evitar revocación, pero alerta por complejidad de elección judicial
Los consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) han expresado alivio tras descartarse la revocación de mandato concurrente con las elecciones, pero mantienen una preocupación significativa por los riesgos operativos, de equidad y constitucionalidad asociados al llamado “Plan B” de la reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum. Particularmente, destacan los desafíos planteados por la elección del Poder Judicial y los cambios en las remuneraciones.
Concurrencia de procesos: un problema persistente
La consejera Carla Humphrey ha subrayado que la concurrencia de procesos electorales sigue siendo un tema problemático, ya que incrementa sustancialmente la complejidad de la organización. “Creo que esto cada vez se va multiplicando con cada vez más elecciones en el mismo día”, señaló, advirtiendo que esta situación podría generar condiciones inequitativas.
Humphrey explicó que, en el caso de la elección judicial, quienes aspiren a cargos en el Poder Judicial no tendrían acceso a tiempos en radio y televisión, a diferencia de los partidos políticos. “¿Cómo van a hacer campañas las personas que quieran ocupar un espacio en eloder Judicial?”, cuestionó, enfatizando que esta limitación restringiría el conocimiento ciudadano sobre las candidaturas y afectaría la transparencia del proceso.
Además, la consejera alertó sobre posibles vicios de constitucionalidad relacionados con la eliminación del llamado “bono electoral”, un tema que ya había sido rechazado previamente en la vía constitucional. “Es un tema incluso de inconstitucionalidad”, sostuvo, señalando que esta medida podría enfrentar desafíos legales.
Impacto operativo limitado pero carga logística significativa
Por su parte, el consejero Martín Faz Mora coincidió en que la eliminación de la revocación de mandato concurrente es positiva en términos de equidad, pero aclaró que el impacto operativo es limitado. “Nos ahorra algo, pero un porcentaje muy menor… la complicación sigue estando en la concurrencia de las elecciones del Poder Judicial”, explicó.
Faz Mora detalló que la organización de estos comicios implicará duplicar casillas, personal y logística, ya que en muchos casos será necesario instalar mesas de votación separadas. “Vamos a tener que instalar dos casillas distintas, tener funcionarios, mesas distintas… esa complejidad persiste”, advirtió, destacando que esta carga representa un desafío significativo para la autoridad electoral.
El consejero señaló que estos requerimientos suponen mayores necesidades de capacitación, recursos humanos y operación en campo, lo que podría tensionar la capacidad del INE. “Para el INE es una carga operativa y logística tremenda”, concluyó, subrayando la importancia de abordar estos aspectos para garantizar la integridad de los procesos electorales.
En resumen, mientras el INE respira al evitar la revocación concurrente, los consejeros insisten en que los riesgos asociados a la elección judicial y otros cambios en la reforma electoral demandan atención urgente para preservar la equidad y constitucionalidad en el sistema democrático.



