Reforma electoral de Sheinbaum enfrenta escollo en el Senado por falta de acuerdos
La reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum se encuentra en un escenario crítico en el Senado, donde no alcanza la mayoría calificada necesaria para su aprobación. A pesar de los esfuerzos del partido oficialista Morena, la falta de consenso con sus aliados del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) pone en riesgo la iniciativa, que requiere 86 votos en un pleno de 128 senadores.
Déficit de votos y divisiones en las bancadas aliadas
Morena cuenta con 67 senadores, mientras que el PVEM tiene 14 y el PT seis. En teoría, la suma de estos tres partidos alcanzaría 87 votos, uno por encima del umbral requerido. Sin embargo, la realidad es más compleja debido a las divisiones internas en las bancadas aliadas. Seis senadores del PVEM y el PT tienen raíces morenistas o intereses políticos que podrían inclinarlos a apoyar la reforma, pero incluso con su respaldo, Morena solo llegaría a 73 votos, quedando a 13 de la mayoría calificada.
Entre los senadores con afinidades morenistas destacan:
- Jasmine María Bugarín Rodríguez (PVEM), interesada en la candidatura de Nayarit.
- Waldo Fernández González (PVEM), militante activo de Morena desde 2018.
- Virgilio Mendoza (PVEM), con aspiraciones en Colima.
- Alfonso Silva Romo (PVEM), cercano al gobernador morenista de Oaxaca.
- Maki Ortiz (PVEM), ex panista que milita en Morena.
- Alejandro González Yáñez (PT), quien a menudo vota con Morena pese a la postura de su partido.
Estas figuras podrían decantarse por apoyar la iniciativa, pero su voto no es suficiente para superar el déficit, evidenciando la urgente necesidad de acuerdos más sólidos.
Postura de Sheinbaum y plazos inminentes
En respuesta a esta situación, la presidenta Sheinbaum ha adoptado una postura firme, afirmando que "no tiene caso una reforma electoral totalmente desdibujada". Durante una rueda de prensa matutina, la mandataria federal pidió paciencia y anunció que presentará la iniciativa el próximo martes, enfatizando que los temas planteados por la ciudadanía deben ser respetados sin concesiones que diluyan el proyecto original.
La falta de diálogo efectivo con el PVEM y el PT, después de tres semanas de negociaciones, ha llevado a Morena a optar por presentar su propia iniciativa sin compromisos previos. No obstante, esta estrategia resulta insuficiente, ya que una reforma constitucional requiere una mayoría amplia que el partido oficialista no puede asegurar por sí solo.
Contexto político y perspectivas futuras
El escenario en el Senado se complica por la asistencia variable de los legisladores; en al menos siete ocasiones recientes, se ha registrado la presencia de los 128 senadores, lo que refuerza la necesidad de los 86 votos. Morena, al carecer de acuerdos firmes, enfrenta un desafío significativo para materializar su propuesta, que incluye cambios estructurales en el sistema electoral mexicano.
La reticencia de los aliados y el debate público en torno a la reforma han creado un clima de incertidumbre, poniendo en evidencia las fracturas políticas dentro de la coalición gobernante. Si no se logran consensos en los próximos días, la iniciativa podría quedar estancada o ser modificada sustancialmente, alejándose de los objetivos planteados por Sheinbaum.
En resumen, la reforma electoral se encuentra en una encrucijada, donde la voluntad política y la capacidad de negociación serán determinantes para su destino en el Senado.