Reforma Electoral de Sheinbaum Enfrenta Rechazo Inminente: Plan B en el Horizonte
La iniciativa de reforma electoral presentada formalmente por la Presidenta Claudia Sheinbaum, que mantiene la reducción en el Senado y la votación directa de diputados plurinominales, así como la disminución presupuestal a partidos políticos y al INE, prácticamente nació muerta. Desde el Palacio Nacional, se considera muy poco probable alcanzar los consensos necesarios, incluso con sus aliados del Partido Verde y del Partido del Trabajo (PT), antes del 30 de mayo, fecha límite para aprobar tanto la reforma constitucional como las leyes secundarias.
Apuesta Política de Sheinbaum y el Fracaso Anunciado
La Presidenta apostó fuerte al argumentar que cumple un compromiso de campaña para eliminar las listas de candidatos plurinominales a la Cámara de Diputados, advirtiendo que los partidos que se opongan serán sancionados por los ciudadanos. Sin embargo, nunca mencionó que esta reforma también buscaba la selección de diputados plurinominales por repechaje, lo que podría otorgar a Morena una mayoría constitucional sin depender de sus aliados, quienes cada vez exigen más por sus votos.
Rechazo de Aliados y Oposición
Las dirigencias del Verde y del PT, que han medrado del partido mayoritario a lo largo de su existencia, nunca permitirían perder sus privilegios, como las listas plurinominales y el presupuesto, por lo que su voto en contra está asegurado. Además, los partidos de oposición rechazan la iniciativa, alegando que es producto de una consulta pública simulada, sin debate real que considere propuestas no oficialistas, y diseñada desde el poder para el poder.
Consecuencias y Futuro Incierto
Con la reforma electoral destinada al fracaso, la atención se centra en el 'Plan B' de Sheinbaum y en cómo manejará las relaciones con sus aliados del Verde y PT, quienes le darán la espalda. Este escenario subraya la fragilidad de las alianzas políticas y los desafíos para implementar cambios estructurales en el sistema electoral mexicano.
