Apagón masivo paraliza a dos tercios de Cuba, incluyendo la capital La Habana
Un apagón masivo dejó sin electricidad a aproximadamente dos tercios de Cuba, incluyendo la capital La Habana, debido a una falla en la red nacional eléctrica, según informó la Unión Nacional Eléctrica. Las autoridades atribuyeron el corte a una desconexión "inesperada" de la principal termoeléctrica cubana, que desencadenó la interrupción del suministro.
Falla en termoeléctrica provoca caos en el sistema eléctrico
La falla afectó significativamente al territorio cubano, causando la desconexión del sistema eléctrico nacional y la interrupción de las señales de radio y televisión nacionales "por problemas técnicos". A través de su cuenta de X, el Ministerio de Energía y Minas destacó que se "activaron todos los protocolos" para el restablecimiento de la red eléctrica nacional.
Vicente de la O Levy, ministro de Energía y Minas de Cuba, aseguró que trabaja en el restablecimiento de la luz en "medio de una compleja situación energética". Las autoridades señalaron que la falta de luz se originó tras una falla en la caldera de la central termoeléctrica Antonio Guiteras, ubicada en la provincia de Matanzas, a 100 kilómetros al este de la capital.
Contexto de apagones constantes en la isla
Cuba sufre de constantes apagones debido al envejecimiento de la infraestructura y la escasez de combustible. Desde finales de 2024, la isla de 9.6 millones de habitantes ha experimentado cinco cortes generalizados de suministro. En febrero, toda la región oriental de Cuba, donde se encuentra Santiago de Cuba, la segunda ciudad del país, quedó a oscuras debido a otra avería en la red.
La población también enfrenta cortes de electricidad diarios muy prolongados, que se han agravado desde que Estados Unidos impuso un bloqueo energético de facto tras el derrocamiento del presidente venezolano Nicolás Maduro, aliado de La Habana, y el cese, bajo presión de Washington, de los envíos de petróleo desde Caracas a la isla. Para justificar esta política, Estados Unidos cita la "amenaza excepcional" que representa Cuba, una isla caribeña situada a tan sólo 150 kilómetros de la costa de Florida, para la seguridad nacional estadounidense.
Este incidente resalta los desafíos crónicos en la infraestructura energética cubana y su impacto en la vida diaria de los ciudadanos, en un contexto de tensiones internacionales y limitaciones económicas.



