México destina 280 millones de dólares semanales para controlar precio de la gasolina
La presidenta Claudia Sheinbaum reveló este lunes que el gobierno federal está gastando aproximadamente 280 millones de dólares a la semana para controlar el precio de la gasolina en el país, un esfuerzo que busca contener el impacto inflacionario derivado del conflicto en Oriente Medio.
Acuerdo con gasolineros no se cumple en todas partes
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que aunque se estableció un acuerdo con los gasolineros para mantener el precio del litro de gasolina en 24 pesos (1,53 dólares), en lugar de los aproximadamente 33 pesos (1,85 dólares) que marcaría el mercado libre, algunas estaciones de servicio no están cumpliendo con este compromiso.
"El problema es que aunque se llegó a un acuerdo con los gasolineros para que el precio del litro de gasolina se mantuviera en 24 pesos, algunas estaciones de servicio no están cumpliendo", detalló la mandataria, reconociendo que este acuerdo es de carácter voluntario.
Impacto del conflicto en Oriente Medio
Los ataques de Irán contra la infraestructura energética en Oriente Medio y su control del estrecho de Ormuz —por donde normalmente se transporta una quinta parte del petróleo mundial— han disparado los precios globales de la energía, afectando a economías como la mexicana.
Aunque México es un país productor de crudo y se beneficia parcialmente de estos incrementos con aproximadamente 180 millones de dólares extras semanales por las ventas de petróleo, el gobierno ha optado por implementar medidas para contener las alzas en los combustibles y así controlar la inflación.
Medidas gubernamentales y posibles sanciones
El gobierno de Sheinbaum comenzó a disminuir a mediados de marzo un impuesto federal a los combustibles, reactivando un subsidio que ya se había utilizado cuando comenzó la guerra en Ucrania. Este apoyo no ha dejado de crecer en las últimas semanas.
La presidenta no descartó que se impongan sanciones a las gasolineras que no cumplan con el precio pactado, aunque por el momento sugirió desalentar a los clientes que compran en esos lugares y propuso colocar carteles que digan "aquí está muy alto el precio de la gasolina".
"Reconozco que ese acuerdo es voluntario pero, aún así, no descarto que se impongan sanciones", afirmó Sheinbaum, destacando la importancia de proteger el poder adquisitivo de los consumidores mexicanos frente a las presiones inflacionarias globales.



