Guerra en Irán dispara el petróleo un 10% y amenaza con alcanzar los 100 dólares por barril
Petróleo sube 10% por guerra Irán, podría llegar a 100 dólares

Guerra en Irán impulsa alza del 10% en el petróleo y amenaza con precios de 100 dólares por barril

El precio del crudo Brent experimentó un incremento del 10%, alcanzando los 80 dólares por barril en el mercado extrabursátil, según informaron operadores petroleros. Este repunte se produce en el contexto de una nueva guerra en Oriente Medio, desencadenada por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que ha generado una volatilidad significativa en los mercados energéticos globales.

Riesgo de cierre del estrecho de Ormuz podría llevar el barril a 100 dólares

Analistas del sector energético han emitido advertencias sobre la posibilidad de que el precio del barril de petróleo escalara hasta los 100 dólares, especialmente si se materializa un cierre prolongado del estrecho de Ormuz. Esta ruta marítima es estratégica, ya que por ella transita más del 20% del suministro mundial de petróleo, conectando el Golfo Pérsico con el océano Índico y siendo vital para exportaciones de países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak e Irán.

La escalada bélica ha provocado una suspensión masiva de envíos de crudo, combustibles y gas natural licuado a través del estrecho de Ormuz. Fuentes comerciales indican que propietarios de petroleros y grandes compañías energísticas han detenido operaciones tras advertencias emitidas por Teherán, aumentando la incertidumbre en el mercado.

Ajay Parmar, director de energía y refinación de ICIS, explicó que el factor determinante no son solo los ataques militares, sino la posibilidad de que Ormuz quede inoperativo. "Esperamos que los precios abran mucho más cerca de los 100 dólares por barril si hay un cierre prolongado", señaló, subrayando la sensibilidad extrema del Brent a riesgos en esta región.

Respuesta de la OPEP+ y proyecciones de analistas

En paralelo a la crisis, Arabia Saudita, Rusia y otros seis miembros del bloque OPEP+ acordaron elevar sus cuotas de producción en 206.000 barriles diarios a partir de abril, un incremento mayor al previsto. Sin embargo, este ajuste representa menos del 0,2% de la demanda mundial, lo que limita su capacidad para compensar una eventual interrupción masiva del suministro.

Jorge León, economista energético de Rystad Energy, estimó que un cierre total del estrecho de Ormuz implicaría una pérdida neta de entre 8 y 10 millones de barriles diarios, incluso considerando desvíos por infraestructuras alternativas. Rystad proyecta que el Brent podría subir hasta 92 dólares por barril cuando reabra el mercado formal, mientras otros analistas, como Helima Croft de RBC y expertos de Barclays, consideran factible una cotización de 100 dólares o más.

Impacto global y reacciones internacionales

La volatilidad actual representa la mayor disrupción energética desde la invasión rusa de Ucrania y podría traducirse en un encarecimiento inmediato de combustibles y costos logísticos a nivel mundial. Gobiernos y refinerías asiáticas han comenzado a evaluar reservas estratégicas y rutas alternativas de transporte, ante el riesgo de desabasto.

Líderes de Oriente Medio han advertido a Washington que una guerra prolongada contra Irán podría disparar el precio del crudo por encima de los 100 dólares, generando presión inflacionaria global y afectaciones a cadenas de suministro. Si la crisis se prolonga, el mercado enfrentará un desequilibrio entre oferta y demanda que ni siquiera la capacidad ociosa de la OPEP+ podría compensar en el corto plazo.