Presidenta Sheinbaum establece acuerdo con gasolineros sobre precios del diésel
La presidenta Claudia Sheinbaum informó durante su conferencia matutina que se ha logrado un acuerdo voluntario con representantes de las gasolinerías para establecer un tope máximo de precio para el diésel. Sin embargo, la mandataria expresó su descontento al considerar que la cifra acordada sigue siendo demasiado elevada y requiere ajustes adicionales.
Detalles del acuerdo y críticas presidenciales
"Se aceptó un tope voluntario, como siempre no forzado, sobre los 28.50 pesos, y les dije que todavía es muy alto, hay que seguir bajándolo", declaró Sheinbaum desde Palacio Nacional. La presidenta reveló que este martes expresó públicamente su preocupación por el incremento en los precios tanto del diésel como de la gasolina premium, señalando que estos aumentos tienen impactos directos en la economía mexicana.
Sheinbaum detalló que durante un recorrido por territorio nacional el fin de semana anterior, observó personalmente las alzas en los combustibles, lo que la llevó a contactar inmediatamente al secretario de Hacienda y a la secretaria de Energía. "Les dije 'citen a los gasolineros porque no puede ser que hayan subido tanto el diésel'", explicó la mandataria sobre las acciones que precedieron al acuerdo.
Argumentos económicos y subsidios
La presidenta insistió en que, a pesar de que México importa diésel, los gasolineros reciben incentivos fiscales a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), por lo que "no tiene por qué estar costando eso el diésel". Este argumento forma parte de su crítica constante hacia lo que considera precios injustificadamente altos en los combustibles.
El anuncio se produce en un contexto donde Hacienda ha reactivado subsidios para las gasolinas Magna y Premium, mientras que aumentó el apoyo para el diésel al 61.80%. Sheinbaum enfatizó que continuarán las conversaciones con los gasolineros para lograr reducciones más significativas en los precios al consumidor final.
Impacto económico y seguimiento
La preocupación presidencial se centra en los efectos económicos que generan los altos precios del diésel, particularmente en sectores como el transporte y la logística, que dependen directamente de este combustible. Sheinbaum mantendrá la presión sobre los gasolineros para alcanzar precios más accesibles, argumentando que los incentivos fiscales actuales deberían traducirse en beneficios concretos para la población.
Este acuerdo representa el primer paso en una estrategia más amplia para estabilizar los precios de los combustibles en México, aunque la presidenta ha dejado claro que considera insuficiente la reducción lograda hasta el momento y exigirá mayores compromisos por parte de los distribuidores.



