La Estrategia Imperial de Estados Unidos: Un Bully que Amenaza la Soberanía Latinoamericana
Desde la toma de posesión de Donald Trump en enero de 2025, Estados Unidos ha implementado una nueva estrategia de seguridad que declara abiertamente al continente americano como "propiedad" de los estadounidenses. Esta postura, explicitada en la Nueva Doctrina de Seguridad Nacional publicada en diciembre pasado, avanza sin oposición significativa, buscando negar a competidores no hemisféricos el control de activos estratégicos en el hemisferio occidental.
Acciones Concretas y Amenazas Inmediatas
No se trata solo de retórica. El 3 de enero, Estados Unidos invadió Venezuela en un operativo que resultó en el asesinato de más de cien personas y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. Ahora, las amenazas se centran en Cuba, donde una orden ejecutiva de Trump impone aranceles a naciones que suministren petróleo, asfixiando económicamente a la isla y negando su derecho a la independencia.
Cuba, tras siglos de dominación española y virtual protectorado estadounidense hasta la revolución de 1959, ha enfrentado bloqueos y agresiones que radicalizaron su postura antiimperialista. Sin embargo, más de seis décadas de presión han impedido su soberanía plena, y la actual falta de energía podría colapsar al gobierno debido a necesidades básicas insatisfechas.
Expansión de la Influencia y Presión Regional
Tras Cuba, la pregunta es: ¿quién sigue? Estados Unidos mantiene presión sobre Panamá para terminar acuerdos con la empresa china CK Hutchison, que opera puertos en el Canal de Panamá. Recientemente, una corte panameña declaró inconstitucionales estos contratos, en un acto visto como injerencia estadounidense.
La estrategia imperial busca eliminar la presencia china en América Latina. Otro ejemplo es el puerto de Chancay en Perú, inaugurado en 2024 con inversión mayoritaria china. El Departamento de Estado estadounidense ha expresado "preocupación" por la supervisión peruana, advirtiendo que "el dinero barato chino cuesta soberanía", en un mensaje hipócrita que cuestiona acuerdos legítimos mientras proclama dominio sobre el hemisferio.
Consecuencias y Llamado a la Movilización
El gobierno de Trump actúa como un bully imperial, imponiendo sus intereses mediante amenazas y fuerza. Si las sociedades latinoamericanas no se movilizan para impedirlo, enfrentaremos otro siglo de colonialismo en la región, donde la soberanía nacional será continuamente vulnerada por intereses extranjeros.