ICE despliega cientos de agentes en aeropuertos colapsados de Estados Unidos
Agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) iniciaron este lunes 23 de marzo de 2026 labores de seguridad en 14 aeropuertos colapsados de Estados Unidos, debido a la crítica falta de personal generada por el cierre financiero federal. El despliegue, confirmado por el Departamento de Seguridad Nacional, busca apoyar a la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) mientras persiste la crisis presupuestaria.
Aeropuertos clave afectados por la intervención
Según información de Reuters, los agentes de migración arribaron a terminales aéreas estratégicas que incluyen:
- El aeropuerto Hartsfield-Jackson de Atlanta
- El JFK de Nueva York
- Los aeropuertos de Cleveland y Pittsburgh
- Las terminales de Phoenix y Fort Myers
La situación es tan crítica que el aeropuerto de Atlanta ha recomendado oficialmente a los pasajeros llegar con al menos cuatro horas de anticipación para sus vuelos, anticipando demoras significativas en los procesos de seguridad.
Funciones específicas que realizarán los agentes del ICE
Los cientos de agentes desplegados apoyarán a la TSA en una amplia gama de tareas de seguridad aeroportuaria:
- Revisión de pasajeros: Inspección en filtros de seguridad, operación de detectores de metales y escáner corporal, y revisiones adicionales cuando existan alertas.
- Inspección de equipaje: Escaneo exhaustivo de maletas de mano y documentadas, detección de objetos prohibidos, e inspecciones manuales cuando sea necesario.
- Control de artículos: Aplicación estricta de reglas sobre líquidos, dispositivos electrónicos y otros artículos restringidos, con retiro inmediato de objetos peligrosos o no permitidos.
- Seguridad perimetral: Vigilancia reforzada de zonas sensibles dentro de los aeropuertos y coordinación con autoridades locales y federales.
- Programas especializados: Gestión del programa TSA PreCheck para usuarios autorizados, evaluación de riesgos en pasajeros, y prevención proactiva de amenazas.
- Detección avanzada: Identificación de explosivos o armas, y activación de protocolos específicos ante posibles riesgos de seguridad.
Origen de la crisis: el cierre financiero que paraliza la TSA
Esta intervención extraordinaria del ICE se deriva directamente del cierre financiero federal que inició el 14 de febrero, cuando el Congreso estadounidense se negó a aprobar el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional. Esta medida legislativa, interpretada como una acción contra el gobierno del presidente Donald Trump, activó el Antideficiency Act, que obliga a las dependencias federales a suspender actividades consideradas no esenciales cuando carecen de financiamiento autorizado.
Mientras servicios críticos como control aéreo y programas de asistencia continúan operando, la TSA -encargada específicamente de revisar a los viajeros en aeropuertos- ha visto cómo gran parte de su personal ha abandonado sus puestos ante la incertidumbre presupuestaria. La falta de agentes de seguridad ha creado un vacío operativo que ahora busca llenarse con personal del ICE.
Impacto potencial en millones de viajeros
Las estimaciones del sector aéreo proyectan que este "shutdown" podría afectar directamente a 171 millones de pasajeros que tradicionalmente se movilizan por los aeropuertos estadounidenses durante las vacaciones de Semana Santa y la temporada de spring break. La combinación de alta demanda estacional y capacidad reducida de seguridad crea una tormenta perfecta para el caos aeroportuario.
La intervención del ICE representa una medida de emergencia para evitar el colapso total del sistema de transporte aéreo, aunque expertos advierten que la solución definitiva requiere la aprobación del presupuesto pendiente en el Congreso. Mientras tanto, los viajeros enfrentan un panorama de largas esperas y procedimientos de seguridad reforzados en los principales aeropuertos del país.



