Pentágono investiga bombardeo a escuela primaria en Irán que dejó más de 168 niñas muertas
Pentágono investiga bombardeo a escuela en Irán con más de 168 niñas muertas

Pentágono profundiza investigación sobre bombardeo a escuela primaria en Irán

El gobierno de Estados Unidos ha intensificado significativamente la investigación sobre el devastador ataque ocurrido el 28 de febrero contra la escuela primaria Shajarah Tayyebeh, ubicada en la ciudad de Minab, al sur de Irán. Informes preliminares y múltiples reportes periodísticos internacionales apuntan a que el bombardeo habría sido ejecutado por fuerzas estadounidenses durante operaciones militares en la región, específicamente como parte de la ofensiva denominada Operación Furia Épica iniciada a finales de febrero.

La tragedia que conmociona a la comunidad internacional

Autoridades iraníes sostienen que el ataque causó la muerte de más de 170 personas, entre las que se encuentran principalmente niñas estudiantes, además de profesores y familiares que se encontraban en el lugar al momento del impacto. Si se confirma la responsabilidad estadounidense, este caso podría convertirse en uno de los ataques con mayor número de víctimas civiles atribuidos a operaciones militares de Washington en Oriente Medio durante las últimas décadas.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, confirmó personalmente que se ha ordenado una investigación de mayor nivel para determinar con precisión qué ocurrió durante el bombardeo. La indagatoria será dirigida por un oficial general externo al Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), organismo responsable de las operaciones militares estadounidenses en Oriente Medio, con el objetivo específico de garantizar total independencia en el proceso investigativo.

Investigación sin plazos definidos

"No vamos a dejar que las informaciones nos guíen ni nos obliguen a indicar lo que ocurrió", declaró Hegseth durante una conferencia de prensa. El funcionario subrayó que la investigación no tendrá plazos definidos y continuará hasta esclarecer completamente todos los elementos del caso. "La investigación del mando durará todo el tiempo que sea necesario para abordar todas las cuestiones relacionadas con este incidente", añadió con firmeza.

Hegseth defendió además los protocolos militares utilizados por las fuerzas estadounidenses para la selección de objetivos durante operaciones de combate, afirmando categóricamente: "En este conflicto entre nosotros e Irán, solo hay una entidad que nunca ataca a civiles. Literalmente, nunca ataca a civiles. Nosotros no atacamos civiles. Irán sí".

Posible error en selección de objetivo

Reportes periodísticos basados en fuentes estadounidenses indican que las conclusiones preliminares apuntan a un posible error en la selección del objetivo militar. Según una investigación publicada por The New York Times, el ataque habría sido ejecutado con un misil de crucero Tomahawk, inicialmente dirigido contra una base de la Guardia Revolucionaria iraní situada junto al edificio escolar.

Las coordenadas del objetivo, sin embargo, habrían sido establecidas con datos de inteligencia desactualizados, lo que provocó que el impacto alcanzara directamente la escuela primaria. Funcionarios estadounidenses citados por el periódico señalaron que la base militar iraní se encontraba contigua al plantel educativo, lo que habría contribuido significativamente a la confusión durante la planificación del ataque.

Procedimiento investigativo formal

De acuerdo con funcionarios estadounidenses citados por medios internacionales, la investigación abierta por el Pentágono corresponde a un proceso administrativo formal conocido como "investigación 15-6", utilizado por las Fuerzas Armadas para analizar incidentes operativos graves. Este procedimiento suele incluir:

  • Declaraciones juradas detalladas
  • Entrevistas exhaustivas a militares involucrados
  • Análisis minucioso de registros operativos
  • Evaluación de posibles medidas disciplinarias si se determinan responsabilidades

La investigación fue ordenada específicamente por el jefe del CENTCOM, el almirante Brad Cooper, después de que concluyera una revisión inicial de los hechos ocurridos.

Reacciones y consecuencias políticas

Durante los primeros días posteriores al ataque, el presidente estadounidense Donald Trump sugirió públicamente que Irán podría haber sido responsable del bombardeo. "No sé nada al respecto", declaró el mandatario cuando fue consultado por periodistas sobre los informes que apuntaban a la responsabilidad estadounidense. Posteriormente, Trump afirmó que aceptaría los resultados de la investigación, independientemente de las conclusiones que esta arroje.

El ataque también ha generado profunda preocupación entre organizaciones dedicadas a la protección de civiles en conflictos armados. Annie Shiel, directora de defensa estadounidense del Center for Civilians in Conflict, señaló que la apertura de una investigación formal refleja la gravedad del incidente: "Indica que se reconoce que algo salió mal y que se intenta comprender qué ocurrió y por qué".

La información coincide con reportes previos publicados por Reuters, que indicaron que los investigadores examinaban la posibilidad de que el bombardeo se hubiera basado en información de objetivos que no distinguía adecuadamente entre instalaciones civiles y militares. Miles de iraníes han salido a las calles en protesta, denunciando lo que consideran un ataque deliberado contra civiles inocentes.