CETRAM Santa Marta: Peatones relegados ante prioridad vehicular
CETRAM Santa Marta: peatones en segundo plano

CETRAM Santa Marta: La movilidad peatonal relegada en el diseño urbano

El Centro de Transferencia Modal (CETRAM) Santa Marta, ubicado en la alcaldía Iztapalapa de la Ciudad de México, se ha convertido en un foco de controversia debido a su diseño infraestructural que, según usuarios y expertos, prioriza de manera desproporcionada el flujo vehicular sobre la seguridad y comodidad de los peatones. Este nodo de transporte, que conecta líneas del Metro, Metrobús y rutas de autobuses, presenta deficiencias críticas que afectan a miles de personas diariamente.

Diseño que ignora al peatón

Los problemas en el CETRAM Santa Marta son evidentes desde el primer vistazo. Las áreas peatonales son estrechas y, en muchos casos, se ven invadidas por el tráfico de vehículos, creando situaciones de riesgo constante. Los cruces peatonales están mal señalizados o, en algunos tramos, son prácticamente inexistentes, obligando a los transeúntes a realizar maniobras peligrosas entre el tráfico. Además, la iluminación en ciertas zonas es insuficiente, agravando los riesgos durante la noche.

La accesibilidad para personas con discapacidad o movilidad reducida es otro punto crítico. Rampas y elevadores presentan fallas recurrentes o están en mal estado, limitando el derecho a un transporte inclusivo. Usuarios reportan que, en horas pico, la congestión peatonal se vuelve caótica, con escasas medidas para gestionar el flujo de personas de manera segura y ordenada.

Impacto en la seguridad y calidad de vida

Esta situación no solo representa un inconveniente, sino un riesgo tangible para la integridad física de los usuarios. Se han registrado incidentes de atropellamientos y caídas, atribuidos directamente al diseño deficiente del espacio. La falta de sombra y áreas de descanso adecuadas también contribuye a una experiencia de viaje agotadora, especialmente para adultos mayores y niños.

Expertos en movilidad urbana señalan que el CETRAM Santa Marta es un ejemplo de cómo la planificación urbana en la Ciudad de México a menudo subestima las necesidades peatonales. Subrayan que, en un contexto donde se promueve el uso del transporte público, es paradójico que las infraestructuras clave no garanticen condiciones básicas de seguridad y accesibilidad para quienes caminan hacia y desde ellas.

Respuestas y perspectivas de solución

Ante las quejas, autoridades locales han reconocido parcialmente los problemas, pero las acciones correctivas han sido lentas y fragmentadas. Se mencionan planes de reordenamiento vial y mejoras en señalización, aunque sin plazos claros ni presupuestos asignados específicamente. La sociedad civil y colectivos de movilidad exigen una intervención integral que rediseñe el espacio poniendo al peatón en el centro.

Entre las soluciones propuestas se incluyen:

  • Ampliación y protección de banquetas y cruces peatonales.
  • Instalación de semáforos peatonales con tiempos adecuados.
  • Mejora en la iluminación y mantenimiento de infraestructura accesible.
  • Implementación de programas de educación vial para conductores y peatones.

El caso del CETRAM Santa Marta refleja un desafío mayor en la Ciudad de México: la necesidad de equilibrar la movilidad vehicular con derechos peatonales fundamentales. Mientras no se aborden estas deficiencias, miles de usuarios seguirán enfrentando riesgos innecesarios en su vida diaria, cuestionando la efectividad de las políticas de movilidad urbana en la capital.