Vecinos de Ixtapaluca exigen cierre de gaseras clandestinas por corrupción y riesgo
Gaseras clandestinas en Ixtapaluca: vecinos exigen cierre urgente

Vecinos de Ixtapaluca en pie de guerra contra gaseras clandestinas

En una muestra de indignación y preocupación, habitantes del Estado de México han tomado las calles frente al palacio municipal de Ixtapaluca para exigir el cierre inmediato de lo que denominan "gaseras clandestinas". Estas estaciones de servicio, que proliferan en la zona oriente del territorio mexiquense, son señaladas como una "bomba de tiempo" debido a su operación con total impunidad, alimentada por actos de corrupción.

Un riesgo latente para la comunidad

Los manifestantes aseguran que empresas como Regio Gas y Gas Zippo continúan funcionando a pesar de estar instaladas en áreas críticas, como frente a escuelas, mercados y zonas habitacionales. Esta situación representa un grave riesgo para la ciudadanía, poniendo en peligro vidas y propiedades. Las protestas se han extendido incluso a la carretera federal México-Puebla, con participación destacada de residentes de la colonia Hornos de Santa Bárbara.

Denuncias sin respuesta de las autoridades

Los inconformes revelaron que, el pasado 25 de febrero, presentaron una solicitud formal a la Coordinación General de Protección Civil y Gestión Integral del Riesgo del Estado de México, así como al Instituto de Verificación Administrativa del Estado de México (INVEAMEX). En el documento, detallaron la ubicación de estas gaseras clandestinas en la carretera federal México-Puebla, específicamente en los kilómetros 27.5 y 29, dentro de las colonias Santa Cruz Tlapacoya y Santa Bárbara, en Ixtapaluca. Sin embargo, hasta la fecha, no han recibido ninguna respuesta, lo que aumenta la frustración y desconfianza hacia las instituciones.

Falta de aplicación de normas y regulaciones

En el ámbito federal, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) es la entidad encargada de aplicar normas estrictas para prevenir riesgos en las gaseras, mediante el cumplimiento de la Norma Oficial Mexicana 008. Esta normativa exige, entre otros aspectos, tanques con vida útil vigente (con un máximo de 10 años) y programas de protección civil adecuados. Además, la ASEA debe realizar inspecciones constantes para combatir la proliferación de estas instalaciones clandestinas, que suelen carecer de capacitación adecuada y utilizar equipos obsoletos, incrementando el peligro de accidentes.

Los vecinos insisten en que la inacción de las autoridades y la posible corrupción permiten que estas "gaseras clandestinas" sigan operando, ignorando las normas de seguridad y poniendo en jaque la integridad de la población. La protesta continúa, con la esperanza de que las demandas sean atendidas antes de que ocurra una tragedia.