Tequila: Un momento crucial en la batalla contra el narcotráfico
Las alarmas se encendieron en el municipio de Tequila mucho antes de que su alcalde, Diego Rivera Navarro, terminara tras las rejas. Cometió dos errores graves que lo llevaron a la cárcel, con escasas posibilidades de libertad en los próximos años. En marzo pasado, autorizó un concierto de Los Alegres del Barranco, donde se interpretaron corridos que glorificaban a Nemesio Oseguera, "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Luego, en diciembre, la empresa Tequila Cuervo lo denunció por extorsión, acusándolo de presionarlos para evitar el cierre de su planta.
Protección política y vínculos criminales
Rivera Navarro, quien asumió como alcalde en octubre de 2024 por Morena, creía estar protegido tanto por figuras políticas como por el grupo criminal. Su ascenso se atribuyó inicialmente al exlífero de Morena, Mario Delgado, pero en realidad, su respaldo provenía del exsenador José Alejandro Peña Villa. Peña Villa estaba vinculado a Andrés Manuel López Obrador desde la campaña presidencial de 2018, a través de Gabriel García Hernández, quien coordinaba estrategias electorales y luego dirigió programas sociales en la Presidencia.
Peña Villa controlaba la estructura de los Servidores de la Nación, el ejército electoral de Morena, y mantenía influencia en al menos una cuarta parte de los consejeros del partido en Jalisco. Sus conexiones incluían al ala dura de Morena, liderada por Rafael Barajas, "El Fisgón", jefe de cuadros del partido. En este entorno, Rivera Navarro fue respaldado por Palacio Nacional y, según fuentes estadounidenses, dependía directamente de "El Mencho".
Un ecosistema de impunidad y alertas ignoradas
El entonces gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro de Movimiento Ciudadano, permitió esta situación como parte de un acuerdo tácito con el crimen organizado, buscando gobernabilidad para su sexenio. Rivera Navarro ignoró las señales de advertencia, como la cancelación de visas a Los Alegres del Barranco por Estados Unidos y una citación de la Fiscalía de Jalisco. Confiando en la protección continuada bajo el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, intensificó la extorsión contra Tequila Cuervo.
Investigaciones revelaron que las extorsiones buscaban saldar una deuda con el CJNG de al menos 120 millones de pesos. Rivera Navarro era parte de la estructura criminal, según informes estadounidenses. La decisión de Sheinbaum de actuar contra él, diseñada por el secretario de Seguridad Omar García Harfuch, envía un mensaje de "cero tolerancia", aunque representa un cambio significativo en la política del régimen.
Impacto y recalibración estratégica
Este caso abre un precedente para procesar a políticos de Morena en varios niveles, algo que no se había explorado antes. También responde a presiones de Estados Unidos para combatir la impunidad. Afecta una ruta clave de tráfico de drogas del CJNG hacia Nayarit y Estados Unidos, y golpea a una figura con doble protección criminal y política.
La penetración criminal en estructuras municipales es un problema extendido:
- Jalisco y Colima: Dominados por el CJNG.
- Michoacán: El CJNG es fuerza predominante en la mitad del estado.
- Guanajuato: Dividido entre CJNG y Cártel Santa Rosa de Lima.
- Sonora y Sinaloa: En disputa entre facciones como los chapitos y la mayiza.
Sheinbaum enfrenta una recalibración forzada, priorizando el desmantelamiento de redes criminales sobre la protección de políticos del régimen. El caso de Tequila marca un punto de inflexión en la lucha contra la creciente infiltración del crimen organizado en el poder, con consecuencias que podrían redefinir la seguridad en México.



