Calor extremo y sequías se intensificarán cinco veces hacia finales de siglo
La combinación de olas de calor extremo y sequías severas podría volverse hasta cinco veces más frecuente hacia finales del siglo XXI si se mantienen las políticas climáticas actuales, según un estudio científico publicado en Geophysical Research Letters de la Unión Geofísica Americana.
Impacto desigual en la población mundial
Este escenario climático afectaría de forma severa a aproximadamente el 30 por ciento de la población mundial, con un impacto especialmente devastador en los países tropicales de menores ingresos. La investigación evidencia una marcada desigualdad climática, ya que estas naciones, que menos han contribuido históricamente al calentamiento global, enfrentarán las consecuencias más graves de las emisiones generadas principalmente por las potencias industrializadas.
Metodología y hallazgos clave
Investigadores de la Universidad Oceánica de China y del Instituto Alfred Wegener alemán realizaron 152 simulaciones basadas en ocho modelos climáticos, considerando diversos escenarios de crecimiento demográfico y calentamiento global descritos en el Sexto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC).
Los principales hallazgos incluyen:
- Entre 2001 y 2020, las áreas terrestres sufrieron aproximadamente cuatro episodios anuales de calor y sequía combinados, el doble de la frecuencia registrada en el período preindustrial (1850-1900).
- Para la década de 2090, los extremos de calor y sequía se intensificarían para el 28 por ciento de la población mundial (casi 2.600 millones de personas).
- En la década de 2030, un 6,6 por ciento de la población ya sufrirá ese nivel de exposición.
- A nivel mundial, los extremos combinados podrían ocurrir casi 10 veces al año en promedio para finales de siglo, con los eventos más largos durando alrededor de 15 días.
Efectos multiplicadores y riesgos asociados
Los investigadores han subrayado que el calor y la sequía se potencian mutuamente, creando un círculo vicioso que intensifica los riesgos más allá de lo que provocan por separado. En situaciones extremas, esta combinación provoca:
- Restricciones severas de agua potable
- Inestabilidad en los precios de los alimentos
- Mayor riesgo de incendios forestales devastadores
- Pérdidas agrícolas catastróficas
- Aumento significativo de la mortalidad
El papel crucial de las decisiones políticas
El análisis sugiere que cumplir con los acuerdos internacionales de emisiones podría reducir significativamente el número de personas expuestas a estos peligros ambientales. Los investigadores concluyen que las decisiones políticas actuales determinarán la calidad de vida y supervivencia de miles de millones de personas en las próximas décadas.
Cuando analizaron simulaciones considerando únicamente fuerzas naturales, no se observaron tendencias significativas en la frecuencia o duración de los extremos de calor y sequía, confirmando que son las emisiones humanas de gases de efecto invernadero las que impulsan estos cambios dramáticos.
Distribución geográfica del riesgo
Según la distribución geográfica del riesgo en las simulaciones, las naciones de bajos ingresos cercanas al ecuador y los trópicos experimentarán los extremos de calor y sequía más intensos, a pesar de contribuir con muchas menos emisiones que las naciones más ricas y desarrolladas. Esta disparidad subraya la urgencia de una acción climática global coordinada y equitativa.



