Derrame de petróleo en Veracruz se extiende 170 km, afecta fauna y comunidades costeras
Derrame de petróleo en Veracruz afecta 170 km de costa

Derrame de petróleo en Veracruz se extiende por casi 170 kilómetros de litoral

Un grave derrame de petróleo detectado inicialmente en playas del municipio de Pajapan, al sur de Veracruz, ha escalado a una crisis ambiental de proporciones alarmantes. La mancha de hidrocarburo, conocida coloquialmente como chapopote, se ha dispersado a lo largo de aproximadamente 170 kilómetros de costa, afectando no solo a Veracruz sino también alcanzando áreas del vecino estado de Tabasco. Pescadores y comunidades locales han documentado la presencia del contaminante en al menos 16 sitios costeros distintos, generando una emergencia ecológica y económica.

Impacto devastador en la fauna marina y ecosistemas clave

Las consecuencias del derrame son ya visibles y devastadoras. Pescadores de la región han reportado la aparición de peces y tortugas marinas muertas en múltiples puntos de la costa, directamente atribuibles a la llegada del chapopote. La contaminación ha penetrado incluso en la laguna del Ostión, ubicada en Pajapan, un ecosistema vital para la biodiversidad local. Esta laguna sustenta actividades pesqueras y el cultivo de especies como ostión, almejas, camarón, lisa, chucumite y robalo, además de albergar manglares, poblaciones de cangrejo azul y peludo, y diversas aves migratorias y residentes.

Epifanio Mayo, un pescador local, relató con preocupación: "Estamos aquí por una inconformidad del derrame de crudo que se ha suscitado en el mar y ha embarrado la laguna del Ostión, donde nosotros sacamos nuestro sustento diario para nuestras familias. Ahorita los que se han muerto son los peces y las tortugas". Desde el inicio del incidente, ocurrido un lunes, las familias pescadoras han visto suspendidas sus actividades, sin recibir una respuesta clara de las autoridades federales o estatales.

Comunidades indígenas en alerta y exigiendo responsabilidades

Ante la magnitud de las afectaciones, comunidades indígenas de municipios como Tatahuicapan, Mecayapan y Pajapan en Veracruz se mantienen en asamblea permanente. Están analizando presentar denuncias formales ante la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) para que se investigue a fondo el origen del derrame y se determinen las posibles responsabilidades. Maribel Cervantes, integrante del Centro de Derechos Humanos de los Pueblos del Sur de Veracruz Bety Cariño, destacó que las comunidades han advertido desde hace años sobre los riesgos asociados a la actividad petrolera en la región.

Las comunidades señalan que la contaminación afecta directamente la economía local, impactando especialmente a familias de pescadores y mujeres dedicadas al comercio de productos del mar. En un posicionamiento conjunto, cooperativas pesqueras y organizaciones ambientales han exigido acciones inmediatas, incluyendo apoyo para las comunidades afectadas, atención a la fauna impactada y labores urgentes de detección y recolección del hidrocarburo en todas las zonas contaminadas.

Origen del derrame y respuesta de Pemex

Aunque Petróleos Mexicanos (Pemex) se ha deslindado públicamente del derrame, investigadores han identificado mediante imágenes satelitales del 20 de febrero una mancha de petróleo de aproximadamente 37 kilómetros mar adentro frente a las costas de Campeche. Los análisis preliminares sugieren que este hidrocarburo podría haberse dispersado por corrientes marinas hacia Tabasco y el sur de Veracruz, lo que apunta a una posible relación con infraestructura petrolera en la zona.

Las comunidades y organizaciones ambientales han planteado demandas específicas para abordar la crisis. Entre ellas, se incluye la realización de estudios académicos independientes y públicos para esclarecer el origen del derrame y determinar responsabilidades, así como mejorar los protocolos de prevención y atención ante derrames de hidrocarburos. También solicitan acciones a mediano plazo para proteger el Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México y a las comunidades pesqueras que dependen de estos ecosistemas.

La situación sigue evolucionando, con las comunidades manteniéndose en alerta máxima y exigiendo una respuesta coordinada y efectiva para mitigar los daños y prevenir futuros incidentes de esta naturaleza.