Jueza de Sonora ordena suspensión de buques metaneros para proteger ballenas del Golfo de California
En una decisión histórica para la protección ambiental en México, una jueza del estado de Sonora ha emitido una medida cautelar que prohíbe el ingreso de buques metaneros del Proyecto Saguaro al Golfo de California, con el objetivo de salvaguardar a las poblaciones de ballenas que habitan esta región hasta que se emita una sentencia definitiva en el juicio principal.
Una victoria legal para la biodiversidad marina
La orden judicial fue anunciada este martes 7 de abril en una conferencia de prensa en la Ciudad de México, donde representantes de la fundación Nuestro Futuro y organizaciones locales celebraron lo que calificaron como "una victoria relevante" dentro del proceso legal que iniciaron en septiembre de 2025. La demanda, presentada a nombre de las ballenas como "quejosas", busca no solo la cancelación del Proyecto Saguaro, sino también el reconocimiento del Golfo de California como "Hábitat Crítico" y el establecimiento de las ballenas como "seres sujetos de derechos" en México.
Nora Cabrera, abogada y directora de Nuestro Futuro, explicó que la suspensión definitiva se concedió con fundamento en el artículo 128 de la Ley de Amparo, lo que significa que "las cosas permanecen en el estado que actualmente guardan". Esto se traduce en que los buques cisterna de gas natural licuado (GNL) no podrán transitar desde Puerto Libertad hacia el Golfo de California, también conocido como Mar de Cortés o Acuario del Mundo, evitando así daños potenciales a estos animales y su ecosistema.
Riesgo inminente para más de 31 especies de cetáceos
El Proyecto Saguaro, que promete ser la terminal de GNL más grande de México con exportaciones superiores a 15 millones de toneladas anuales hacia Asia, representa una amenaza directa para la biodiversidad marina. La operación contempla la construcción de un gasoducto de 800 kilómetros desde Texas hasta Sonora y el tránsito de buques de más de 300 metros de longitud que atravesarían el Golfo de California.
Omar García Castañeda, doctor en Ciencias de la Sostenibilidad y profesor de la UNAM, alertó sobre los riesgos específicos:
- Colisiones mortales: La causa principal de muerte de ballenas a nivel mundial son los choques con megabuques de GNL, que por sus dimensiones y peso pueden impactar a estos mamíferos sin que la tripulación lo perciba.
- Contaminación acústica: El ruido submarino generado por estas embarcaciones altera las rutas migratorias y los patrones de comunicación de las especies marinas.
- Alteración de ecosistemas: El tránsito intensivo afectaría uno de los ecosistemas marinos más productivos y biodiversos del planeta.
García Castañeda comparó las dimensiones de los buques metaneros (345 metros de largo navegando a más de 36 km/h) con las de las ballenas que habitan la zona, destacando la vulnerabilidad de especies como el cachalote, la ballena jorobada y la ballena azul, que miden entre 18 y 27 metros.
Un precedente legal con alcances limitados
Aunque la suspensión representa un avance significativo, los activistas advierten que sus efectos son temporales y específicos. Carlos Mancilla, director general de BCSicletos, señaló que "el monstruo del gas natural licuado tiene muchas cabezas y no se va a detener solo", refiriéndose a la necesidad de extender estas protecciones a todos los proyectos de GNL que amenazan la biodiversidad del golfo.
La abogada Nora Cabrera aclaró que la suspensión "no es permanente, sino que tiene vigencia hasta que se dicte la sentencia definitiva en el juicio principal", según lo establecido en el artículo 147 de la Ley de Amparo. Esto significa que, aunque protege temporalmente los derechos fundamentales de las ballenas, la batalla legal continúa.
Llamado a las autoridades ambientales
Como parte de sus mensajes, Nuestro Futuro hizo un llamado a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para que ejerza sus facultades y garantice la conservación del Golfo de California, reconocido internacionalmente por su belleza excepcional, diversidad biológica y productividad primaria. Esta zona es crucial para la alimentación, reproducción y migración de numerosas especies marinas, por lo que su protección trasciende el caso específico del Proyecto Saguaro.
La decisión judicial marca un precedente histórico en México al reconocer la vulnerabilidad de las ballenas frente a proyectos de desarrollo industrial y establecer mecanismos legales para su protección, aunque los defensores ambientales insisten en que este es solo el primer paso en una lucha más amplia por la conservación marina.



